La vida útil archivos | La vida útil https://lavidautil.net/autor/la-vida-util/ Revista de cine Sat, 18 Jul 2026 17:42:20 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.6 https://lavidautil.net/wp-content/uploads/2017/11/Icono-web-150x150.jpg La vida útil archivos | La vida útil https://lavidautil.net/autor/la-vida-util/ 32 32 7° Semana Mundial de la Cinefilia – Programación https://lavidautil.net/7-semana-mundial-de-la-cinefilia-programacion/ https://lavidautil.net/7-semana-mundial-de-la-cinefilia-programacion/#respond Thu, 30 Apr 2026 00:40:36 +0000 https://lavidautil.net/?p=15146 La cinefilia no es otra cosa que pasión por el cine, por ver películas y hablar de ellas. La cinefilia es romántica: cree que el cine es uno de los reservorios de la humanidad en donde pervive la nobleza, el sentido de lo colectivo y el placer. Unx cinéfilx pasa toda su vida levantando una […]

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La cinefilia no es otra cosa que pasión por el cine, por ver películas y hablar de ellas. La cinefilia es romántica: cree que el cine es uno de los reservorios de la humanidad en donde pervive la nobleza, el sentido de lo colectivo y el placer. Unx cinéfilx pasa toda su vida levantando una casa donde cada ladrillo es una película, y aunque tiene la aspiración de terminarla, en el fondo sabe que siempre va a estar construida a medias, siempre le van a faltar paredes, pedazos de techo y aberturas. Es una casa que le brinda un poco de refugio pero lo mantiene a la intemperie. Por eso la cinefilia nunca puede ser una forma de evasión, de escape del mundo. La cinefilia es fundamentalmente una actividad social; no hay cinefilia posible si no hay otros con los que compartir la pasión. Por último, la cinefilia es un lugar y una forma de aprendizaje, quizá desordenada pero sumamente abierta, deseosa de ir hacia lo desconocido. En el centro de la cinefilia conviven el placer y la incomodidad. El reconocimiento y la desorientación.

Por esto, desde la revista La Vida Útil y el Cineclub Municipal Hugo del Carril queremos celebrar nuevamente la Semana Mundial de la Cinefilia. Una actividad cultural y educativa en la que por ocho días cinéfilos de distintas partes del país y del mundo compartirán sus películas, sus ideas y sus historias con toda la comunidad cordobesa.

Organizado por la revista de crítica cinematográfica La Vida Útil, el Cineclub Municipal Hugo del Carril y su Asociación de Amigos. Con el apoyo del Instituto Italiano de Córdoba y la Cineteca Nacional de Chile.

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SELECCIÓN OFICIAL 

UTOPÍAS Y DISTOPÍAS

La Selección Oficial de la Semana Mundial de la Cinefilia es un segmento en donde no programamos películas, sino personas. Críticos y cinéfilos que respetamos y que creemos que pueden abrirnos a nuevos lugares y percepciones. En cada edición les damos una especie de consigna, en relación a nuestras ideas y obsesiones del momento. En este caso, los invitamos a que nos traigan ideas sobre el futuro, ya sea en su variante optimista como en la pesimista. Utopía/Distopía es la dinámica de esta edición: se habla mucho sobre la falta de imaginación de nuestra época o, peor, de cómo la idea de futuro está tomada por otros. Esta es nuestra manera de indagar en estos problemas, de una manera quizás demasiado ambiciosa, pero ¿para qué estamos si no?

Este año nos acompañan Lucía Requejo, crítica de cine y editora argentina, a quien pueden leer en Con los ojos abiertos, Página 12 y, a veces tenemos la suerte, en La Vida Útil; Diego Cepeda, crítico de cine y programador dominicano a quien recordarán por el gran mapa de cine caribeño que ensambló para el número 6 de la revista; Hector Oyarzún, crítico de cine, programador y profesor chileno (dicen que uno de los más queridos de los estudiantes de cine de Santiago y Valparaíso); y Malena León, nuestra filósofa de confianza, parte del colectivo de programación del histórico cineclub cordobés La Quimera.

SELECCIÓN DE LUCÍA REQUEJO

Utopía: Idilio (Osvaldo David, Argentina, 1971, Digital, 10’) + La mujer de nadie (Adela Sequeyro, México, 1937, Digital, 82’)   JUE 7/5, 17:00 hs.

Un día de verano, un hombre y una mujer viajan en un tren bajo la aparente igualdad que impone la condición de pasajero. El calor, condición adversa, los desiguala: soporiza y desespera más a la mujer por mujer. El hombre con el que comparte el vagón en Idilio reacciona de forma imposible: la alivia. Se pone, por un momento, a su servicio. Ana María, la protagonista de La mujer de nadie, tiene girando a su alrededor a tres hombres creadores: un pintor, un músico y un poeta, cuando cae de sopetón en la casa que comparten. Herida, su sola presencia desintegra el compañerismo de los artistas, y se entretiene bucólicamente pasándoselos de mano en mano, haciéndolos morisquetear, en la primera película sonora mexicana dirigida por una mujer. Un melodrama fantasioso sobre una experiencia interior. 

Distopía: El empleo (Eva Landeck, Argentina, 1970, Digital, 25’) + La fallecida (Leon Hirszman, Brasil, 1965, Digital, 90’).   JUE 7/5, 19:00 hs.
Inés busca trabajo en una supuesta tierra prometida que la rechaza, burlándose de ella. El ascenso social la persigue en forma de pasado con una imagen que vuelve y vuelve; mientras sube y baja escaleras persiguiendo la zanahoria prometida, lo que logra es alejarse cada vez más de lo real. Hay tiempo en El empleo para imaginar un viaje en subte que prometa una tangente fantasiosa, pero la salida imaginaria a la superficie a respirar delirio no salva a nadie. La única huída posible es hacia un sitio sin dolor. Con eso también sueña Zulmira en A Falecida, con morirse de una buena vez por todas, para huir de la pobreza y de su marido vago y futbolero que no soporta sus delirios. Para eso, hay que alucinar con intentar rozar algo de la gloria que le fue negada: una enfermedad tremebunda, un funeral a todo culo. El éxito como ilusión imposible, el fracaso moderno como enloquecedor natural.

SELECCIÓN DE DIEGO CEPEDA

Utopía. Películas perfectas: Ese humo y su historia (Oscar Torres, Repúbica Dominicana, 1963, 5’) + La mancha de sangre (Adolfo Best-Maugard, México, 1937, 70’).  VIE 8/5, 17:00 hs.

Como escribió María Negroni: Una isla, podría decirse, es lo que queda cuando todo se ha perdido. Un museo personal que trae lo muerto de sí a un diorama viviente. Un resabio de algo olvidado que se organiza a partir de una huella. Quizás el cine fue siempre esa isla ruinosa. Su historia está repleta de películas inacabadas, censuradas o mutiladas que delinean mapas fantásticos. Uno de esos mapas lo encontramos en los descartes de una película dirigida por Oscar Torres titulada Ese humo y su historia (1963), que aparentaba ser un anuncio publicitario para una fábrica de cigarrillos. Perseguido y exiliado durante la dictadura de Trujillo, este crítico de cine se formó como cineasta en Italia, trabajó en la División de Educación de la Comunidad en Puerto Rico y, más tarde, en el contexto del primer cine revolucionario en Cuba. Nunca pudo filmar las películas que planeaba para su país. Sin embargo, esta película huérfana, que se encontró en la Library of Congress en 2024, esconde un proyecto utópico que excede el encargo de su realización: filmada en República Dominicana, se compone de ilustraciones que narran el proceso colonial, un libro con las décimas de un poeta dominicano, los campos de la región del Cibao, un hombre y una mujer multiplicados por espejos y fumando, créditos que apuntan hacia una narración en off y canciones que nunca escuchamos, así como todo un despliegue de material fílmico, perforaciones, rayaduras y mensajes secretos que unen estos vestigios.

El humo también estará presente en La mancha de sangre (Adolfo Best Maugard, 1937), otra ruina que amontona la vida nocturna, el quehacer y las emociones en un cabaret. Trazando un diálogo entre el cine de vanguardia y anticipando el neorrealismo, la película sobrevive de manera incompleta: uno de sus rollos no tiene sonido y el último no tiene imagen. Prohibida por el gobierno de Lázaro Cárdenas, y con unos pocos días de exhibición en 1943, se dio por perdida hasta su recuperación parcial en 1993. Imperfecta y fragmentada, como la historia de amor que retrata (entre una dama de salón y un joven de provincias), la película manifiesta en su interior su carácter más obstinado. No es casualidad que su director, un pintor mexicano, hubiera colaborado años antes con Sergei Eisenstein en ¡Que viva México!, otro de esos tantos mapas inacabados del cine.

Distopía. Futuros imperfectos. Fantasía urbana (El Grupo Tres, 2025, República Dominicana, 5′) + El complot de Aristóteles, (Jean Pierre Bekolo, 1996, Camerún, 72′)
Desde Camerún hasta la República Dominicana, las películas de esta sesión exploran y cuestionan cómo ese otro país llamado “Cine” les ha enseñado desde hace mucho tiempo a ver el mundo y a imaginar sus historias. A medio camino entre la ficción distópica y el ensayo metacinematográfico, El complot de Aristóteles (Jean Pierre Bekolo, 1996) nos presenta a E.T. (Essomba Tourneur), un cineasta que regresa a su país, pero ya no lo entiende: las historias de Hollywood y las películas de acción han reemplazado a la realidad. Un grupo de gánsteres cinéfilos, bajo el mando de un líder llamado “Cinema”, se ha apoderado del Cinema África. En esta sala de cine se venera a Nikita, Van Damme, Stallone, Bruce Lee y Schwarzenegger, y se rechaza todo el cine nacional. Tourneur tendrá entonces que vengarse tanto en la teoría como en la práctica. Quedará por ver si lo que cada personaje entiende por “cine” no vino del extranjero, sino que ya existía en el continente, mucho antes de que Aristóteles sentara las bases de la dramaturgia occidental. Por otro lado, Fantasía Urbana (El Grupo Tres, 2025) se presenta como un objeto perdido en el tiempo, dentro del laberinto histórico del cine caribeño. Después de una jornada laboral llena de trucajes fantásticos, un grupo de hadas del cine primitivo dominicano regresa cansado a la ciudad de Santo Domingo para tomarse una cerveza en un colmado. Mientras que la película de Bekolo respondía a un encargo del British Film Institute para celebrar los primeros 100 años del cine, la de El Grupo Tres surgió de un taller universitario impartido por Pablo Marín en la Carrera de Cine de Chavón, La Escuela de Diseño. Ambas pretenden, a su manera, jugar al país del “Cine”, haciendo bailar su historia sin concesiones.

SELECCIÓN DE HÉCTOR OYARZÚN

Utopía: The Tender Game (Faith y John Hubley, EE. UU., 1958, Digital, 6’, AM18)

Matinée (Jaime Humberto Hermosillo, México, 1977, Digital, 96’, AM18)  LUN 8/5, 17:00 hs. 

La síntesis extrema de la canción de amor y la digresión interminable de la ficción infantil. Dos películas en las que el deseo de alterar el orden impulsa a dos parejas. En The Tender Game, una florista y un barrendero coquetean alrededor de las palabras de «Tenderly», en voz de Ella Fitzgerald: “The evening breeze caressed the trees, tenderly. The trembling trees embraced the breeze, tenderly. Then you and I came wandering by and lost in a sigh were we”. La reciprocidad, ese juego de la ternura, es diseñada por Faith y John Hubley aprovechando las particularidades de la animación: desarman los cuerpos y desafían la física para dar forma al coqueteo. Jorge y Aarón, por su parte, preparan su viaje a Ciudad de México (a la que llaman siempre “México”, a secas) al día siguiente de ser sorprendidos intentando colarse al cine en horario escolar. Como les prohíben entrar a la función de matinée, comienzan a vivir en una película. El deseo de aventura los lleva a gozar de su propio secuestro y a unirse a una pandilla de tiernos ladrones. 

Distopía: Panorama de Santiago (Carlos Altamirano, Chile, 1981, Digital, 7’, AM18) + Pinochet y sus tres generales (José María Berzosa, Chile, 1977/2004, Digital, 100’, AM18) LUN 11/5, 19:30 hs. 

Pinochet fue siempre un pésimo orador. Su omnipresencia radial y televisiva se lo recordó al país durante casi dos décadas. Incluso en la “interna” militar, algunos altos mandos miraban con recelo que un hombre aparentemente poco inteligente estuviese al mando. Pese a ello, las aspiraciones intelectuales del dictador eran bastante conocidas: le gustaba presumir de su biblioteca y fue autor de una serie de libros que, con el tiempo, se demostraría que eran plagios. Pinochet y sus tres generales comenzó a rodarse en 1976 a partir de un engaño de Berzosa, documentalista español de izquierda, quien consiguió acceso directo a la intimidad de Merino, Mendoza, Leigh y Pinochet. Los cuatro integrantes de la Junta se entusiasman ante la posibilidad de exhibir sus intereses ante la televisión europea, exagerando sus inseguridades y posando como intelectuales frente a cámara. El resultado es una comedia involuntaria y, a la vez, una de las películas más elocuentes sobre los peligros reales de la estupidez. Panorama de Santiago, el cortometraje precedente, muestra a Carlos Altamirano corriendo cámara en mano desde el Museo de Bellas Artes a la Biblioteca Nacional en un solo plano. ¿Qué se puede filmar y cómo se participa del cine mientras gobiernan Pinochet y sus tres generales? 

SELECCIÓN DE MALENA LEÓN

Utopía: El pan nuestro de cada día (Our Daily Bread, EE. UU., 1934, Digital, 80’, AM18)  MAR 12/5, 17:00 hs.

Para pensar las cosas más complejas puede servir ponerlas en términos ridículamente simples. Un cuadrado de tierra; mujeres y hombres que saben hacer distintos trabajos; un fondo común; algunas reglas; un destino compartido. ¿Qué será lo más bello que puede hacer un ser humano? ¿Escribir un poema? ¿Componer una melodía? ¿Inventar una máquina? No, no y no. Lo más bello que puede hacer un ser humano es agarrar un pico y una pala y convertirse en una pequeña parte de un organismo superior, que se desplaza paso a paso por el campo con la cadencia de un ciempiés gigante. Cavar y cavar hasta que la tierra seca se transforme en delta del agua que viene a saciar la sed y a prometer futuro. Hacerlo como si se peleara por la propia vida. Hacerlo incluso con más fuerza, porque se está peleando por algo más grande que uno: por un nosotros. Volver, entonces, a escenarios ridículamente simples. Capaz no sirvan para entender de economía, pero sí para acomodar el corazón.

Metal y melancolía (Metaal en melancholie, Heddy Honigmann, Perú/Países Bajos, 1994, Digital, 80’, AM18)  MAR 12/5, 19:00 hs.

Unos astronautas caen en una luna completamente sucia. Deben conducir sus cápsulas azules, rojas y amarillas esquivando cráteres, robos violentos y pequeños zombies que piden limosna. Luego de lamer un letrero para pegar en el vidrio frontal (e indicar que están de servicio), trabajan ocho horas, diez horas, doce horas. Los conductores son ingenieros, que reparan y rediseñan lo roto, y también son navegantes, que llevan las historias de un lugar a otro. Los mandatarios propios se alían con la opresión extraterrestre. Los cadáveres pueden reposar a la vista y ser muy chiquitos. Con todo, la memoria conserva un dulce y feliz fulgor. La pregunta es si existe en el presente y en el futuro un rincón para esa misma mirada. (Ellos parecen creer que sí).

NOCHES ITALIANASFUNCIONES DE APERTURA Y CLAUSURA

El fascismo es un circo de mierditas y cobardes. Ese es el diagnóstico de Luigi Zampa en 1962, durante la estación caliente del Milagro Económico. Gli anni ruggenti transcurre en 1935. Un vendedor de seguros romano (Nino Manfredi, en la cumbre de su máscara inocentona) llega a un pueblo de la Puglia justo cuando los pequeños hombres fuertes del lugar esperan el arribo de un inspector que, según se rumorea, viaja de incógnito con el fin de evaluar el funcionamiento del régimen. Hay que actuar los ideales. Hay que hacer como si la gloria fascista no fuera mezquindad, interés y ventajeo. ¿Les suena?

Maldición eterna al cinéfilo que pudiendo ver Tutti a casa en la clausura de la Semana decide hacer otra cosa. Ni “Mañana tengo un examen”, ni “Es el cumpleaños de mamá”, ni “Juega la B”: Alberto Sordi, Luigi Comencini, los apellidos con nombre de ciudad, la guerra, la polenta, el camino, la picazón de la conciencia. Estamos en septiembre de 1943. Luego del armisticio, que provoca un caos en las filas militares italianas, un oficial del ejército y tres subordinados deciden vestirse de civil y regresar a sus casas. Vuelven como Ulises plebeyos a sus Ítacas sin Troya ni heroísmo pero enfrentan sus propios Cíclopes y sus propias Sirenas. Estas últimas tocan el hit “No quiero implicarme”, que Sordi había cantado tantas veces. ¿Resistirá nuestro antihéroe la dulce melodía? Hay que ver Tutti a casa, amigos. No existe otro modo de decirlo. Así de perentorias pueden ser las obras maestras.

José Miccio

Los años rugientes (Gli anni ruggenti, Luigi Zampa, Italia, 1962, Digital, 106’, AM18) MIÉ 6/5, 20:30 hs.. 

Regreso a casa (Tutti a casa, Luigi Comencini, Italia, 1960, Digital, 122’, AM18)  MIÉ 13/5, 22:00 hs.. 

Programación por José Miccio, con el apoyo del Istituto Italiano di Cultura di Córdoba.

CHARLAS: MOMENTOS ESTELARES DE LA HUMANIDAD

Este año nuestro querido Cineclub Municipal Hugo del Carril cumple 25 años. Con motivo de este festejo y de la reedición de La mirada cinéfila, el libro de Daniela Kozak sobre la revista Tiempo de Cine, editado por Taipei, decidimos hacer un ciclo de charlas por las mañanas en las que distintas personalidades nos hablarán de un momento estelar de la humanidad en clave cinéfila en el que un evento, un momento, una disputa, un libro haya cambiado (aunque sea de manera minúscula) la historia del cine como la conocemos. El ciclo comenzará con la presentación de esta nueva edición del libro de Kozak que además de su trabajo original trae una selección de textos de Tiempo de Cine, a cargo de la autora y una de las editoras de Taipei, Milagros Porta. Luego tendremos historias a cargo de Paula Félix-Didier, Fernanda Alarcón, Victor Guimarães, Héctor Oyarzun, Diego Cepeda, Maui García Alena y Martín Emilio Campos.

Presentación del libro La mirada cinéfila, con Daniela Kozak y Taipei  JUE 7/5, 11:00 hs.. 

Momentos estelares de la humanidad, parte 1, charla colectiva  LUN 11/5, 11:00 hs.. 

Momentos estelares de la humanidad, parte 2, charla colectiva  MAR 12/5, 11:00 hs.

FOCO ALLAN DWAN

Allan Dwan es un nombre insoslayable para entender la evolución del cine clásico estadounidense. Con una trayectoria que abarca medio siglo y más de 400 películas, Dwan atravesó todas las mutaciones de la industria —desde los rudimentos del cine mudo hasta el ocaso del sistema de estudios—. Ingeniero de formación, trasladó a la pantalla una puesta en escena basada en el dinamismo del espacio y el movimiento, convirtiéndose en un maestro de la narrativa invisible.

​Este recorrido permite observar la vigencia de su estilo en contextos muy diversos: desde la inventiva rítmica de su período mudo con Stage Struck (1925), hasta la madurez de sus trabajos de los años 50 como Slightly Scarlet, Tennessee’s Partner y Woman They Almost Lynched. Como señala el crítico Miguel Marías, la obra de Dwan posee una “belleza que nace de la estricta funcionalidad”, donde no existe el artificio gratuito ni el plano innecesario. Su cine no busca la grandilocuencia, sino una claridad absoluta que revela a un autor capaz de organizar el mundo dentro del encuadre con una honestidad técnica radical.

​Esta selección rinde homenaje a este “último pionero”, cuya mirada transformó el oficio cinematográfico en una lección permanente de estilo. A través de estas obras, redescubrimos a un cineasta que logró que la complejidad del lenguaje —ya sea en la gestualidad del silencio o en el uso expresivo del color— se integrara sin estridencias en el relato, consolidando una obra que, por su modernidad silenciosa, sigue interpelando a la cinefilia contemporánea.

Oro y sangre (Tennessee’s Partner, EE.UU., 1955, Digital, 87’, AM18)   JUE 7/5, 15:00 hs.

Sombra de la horca (Women They Almost Lynched, EE. UU., 1953, Digital, 87’, AM18)  VIE 8/5, 15:00 hs.
De la cocina al escenario (Stage Struck, EE. UU., 1925, Digital, 70’, AM18)  DOM 10/5, 15:00 hs.

Piedra de escándalo (Slightly Scarlet, EE. UU., 1956, Digital, 99’, AM18)  LUN 11/5, 15:00 hs. 

FOCO HOMERO MANZI

Nacido en Añatuya, provincia de Santiago del Estero, Homero Manzi nunca olvidó sus raíces, aunque toda su carrera se desarrolló en Buenos Aires, donde vivió el resto de su vida. Esa frontera entre el campo y la cultura urbana también recorre parte de su obra como forma de dar cuenta de la tensión y la riqueza propias de la Argentina. En el cine, esa tensión dio grandes resultados e incluso le imprimió una épica particular durante el período clásico. Autor de letras de tangos y milongas desde los años 20, en 1937 comienza su carrera como guionista, marcando un terreno de intereses temáticos y estéticos que lo hicieron coincidir con quienes fundaron Artistas Argentinos Asociados, una productora en forma de cooperativa que participaba de la misma gesta de un nacionalismo popular que casi no encontraba lugar en la industria.

Siempre que se habla de Manzi se repite que experimentó la disyuntiva entre ser hombre de letras o hacer letras para los hombres y que, por supuesto, eligió esto último. Su elección estuvo signada por el profundo convencimiento de que en la raíz de una nación y del sentimiento patrio está la cultura popular. El cine fue importante para varios escritores que fueron sus contemporáneos, como Horacio Quiroga, Nicolás Olivari, Roberto Arlt y Jorge Luis Borges. Para todos ellos, como para Manzi, las películas marcaron búsquedas distintas en su obra e incluso modernizaron sus personalidades literarias. En el caso de Manzi, además, su rol como letrista lo hizo acercarse más al cine sonoro, que desde el inicio necesitaba nutrirse de canciones, aunque su educación sentimental fue el cine mudo.

Diego Trerotola, Cine argentino. Hechos, gente, películas. 1869-1958

Con el apoyo del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y la Filmoteca Buenos Aires

– Charla: Introducción a Homero Manzi por Fernando Martín Peña  VIE 8/5, 11:00 hs.  

Con el dedo en el gatillo (Luis Moglia Barth, Argentina, 1940, 16mm, 84’, AM18)  JUE 7/5, 22:00 hs.

La guerra gaucha (Lucas Demare, Argentina, 1942, 16mm, 95’, ATP)  SÁB 9/5, 15:00 hs.

Eclipse de sol (Luis Saslavsky, Argentina, 1943, 16mm, 84’, AM18)  SÁB 19/5, 19:00 hs

DIVAS DE LA COMEDIA ARGENTINA

Este ciclo propone un recorrido por la era dorada de la comedia argentina, centrando la mirada en cuatro figuras fundamentales que definieron el ritmo y la identidad del género en la pantalla grande: Tita Merello, Olinda Bozán, Mirtha Legrand y Paulina Singerman. A través de una selección de títulos emblemáticos, exploramos cómo estas actrices, verdaderas arquitectas de la sensibilidad cómica nacional, construyeron personajes que oscilan entre la picardía popular, la sofisticación urbana y la réplica ingeniosa.

Copias en 16mm cortesía del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y la Filmoteca Buenos Aires

La doctora quiere tangos (Alberto de Zavalía, Argentina, 1949, 16mm, 90’, AM18). Con Mirtha Legrand.  SÁB 9/5, 17:00 hs.  

Caprichosa y millonaria (Enrique Santos Discépolo, Argentina, 1940, 16mm, 75’, AM18). Con Paulina Singerman.  LUN 11/5, 22:30 hs.

– Hay que educar a Niní (Luis César Amadori, Argentina, 1940, 16mm, 95’, AM18). Con Niní Marshall.   MIÉ 13/5, 15:00 hs.  

– La danza de la fortuna (Luis Bayón Herrera, Argentina, 1944, 16mm, 86’, AM18). Con Olinda Bozán.  MIÉ 13/5, 17:00 hs.  

FICCIONES HISTÓRICAS

Un pequeño ciclo para reflexionar sobre cómo el cine latinoamericano construye una tensión entre imaginar y recuperar su historia, especialmente aquella que existió mucho antes de poder ser capturada por la imagen en movimiento.

Wara Wara (José María Velasco Maidana, Bolivia, 1930, Digital, 64’, AM18)  DOM 10/5, 20:30 hs.  

El techo de la ballena (Raúl Ruiz, Países Bajos, 1982, Digital, 90’, AM18). Película del Archivo de la Cineteca Nacional de Chile.  MAR 12/5, 15:00 hs.  

Los conspiradores (Os Inconfidentes, Brasil, 1972, Digital, 100’, AM18)  MIÉ 13/5, 19:00 hs.  

ESTRENO ESPECIAL

Hay películas y hay acontecimientos. Y después está la premiere argentina de ICK, lo nuevo de Joseph Kahn: una explosión pensada para vivirse en sala, en grupo, con la energía al máximo.

Kahn, figura inclasificable que viene tensando los límites entre cultura pop, exceso formal y comentario contemporáneo, lleva aquí esa búsqueda a un punto de combustión. ICK es una descarga de ritmo vertiginoso, imágenes saturadas y desvíos constantes, donde el relato muta, acelera y vuelve a empezar sin perder nunca el pulso. La historia sigue a un grupo de personajes enfrentados a una amenaza viscosa y en expansión que irrumpe en la vida cotidiana y lo contamina todo, empujando la acción hacia un terreno cada vez más desquiciado.

Pantalla grande, volumen alto: una función para entregarse al vértigo y dejarse arrastrar. ¡Será una fiesta!

–  ICK (Joseph Kahn, EE. UU., 2025, Digital, 93’, AM18)  MAR 12/5, 22:30 hs.

TRASNOCHES ETERNAS

La trasnoche de la Semana de la Cinefilia propone un recorrido tan eléctrico como imprevisible: tres películas que, desde geografías y tonos muy distintos, comparten una misma pulsión por tensar los límites del género y de la representación. Tres formas del desvío, tres maneras de pensar el crimen, la violencia y su puesta en escena. Una maratón para entregarse al vértigo de la trasnoche, donde el cine deja de ser refugio para convertirse en experiencia.

Programadas por Maui García Alena, Nicolás Carrasco y Leonardo Bomfim.

El mercader del terror (Experiment in Terror, Blake Edwards, EE. UU. Digital, 123’, AM18)

+ Los guardianes (The Spook Who Sat by the Door, Ivan Dixon, EE. UU., 1973, Digital, 102’, AM18)

+ Strangler vs. Strangler (Davitelj protiv davitelja, Slobodan Sijan, Yugoslavia, 1984, Digital, 96’, AM18)  SÁB 9/5, 22:00 hs.

ESPECIAL CINE MUDO

Para completar una jornada (la del domingo 10) a puro cine mudo, decidimos complementar la programación habitual con dos programas con películas silentes de espíritu fascinante. 

– Programa de cortos de slapstick experimental: Unrolling Event (Paul Sharits, EE. UU., 1965, 1’), Sidewalks (Marie Menken, EE. UU. 1966, 7’), Edgardo (Narcisa Hirsch, Argentina, 1967, 5’), A and B in Ontario (Hollis Frampton y Joyce Weiland, Canadá, 1984, 15’, ), Boston Steamer (Friedl vom Gröller, Austria, 2009, 3’), Sub Rosa (Robert Withers, EE. UU. 1975/2019, 22’)  DOM 10/5, 17:00 hs.

Dans la nuit (Charles Vanel, Francia, 1930, Digital, 75’, AM18)  DOM 10/5, 22:30 hs.

PEÑA SIN CADENAS

Hace años que Fernando Martín Peña es en diferentes lugares e instituciones uno de los animadores de la cinefilia en Buenos Aires, con proyecciones en fílmico de películas de su acervo. En Hasta Trilce propone una experiencia particular: dos proyecciones sorpresa pero secretas, y quien vaya no podrá revelar qué ha visto a riesgo de que una maldición caiga sobre él. En esta Semana hará lo mismo pero en nuestro querido Cineclub. Una cita imperdible, que incluirá la proyección de una película muda en 35mm.

Con el apoyo de la Filmoteca Buenos Aires

VIE 8/5, 22:30 hs.

DOM 10/5, 18:30 hs.

Día por día

Todas las actividades son en la Sala Mayor del Cineclub Municipal, salvo que se especifique lo contrario.

Miércoles 6/5

19:00 hs. 

CHARLA DE APERTURA en el Istituto Italiano di Cultura (Ayacucho 131)

“Sala Mayor”, por José Miccio

20:30 hs.

FUNCIÓN DE APERTURA – NOCHES ITALIANAS

Los años rugientes

(Gli Anni Ruggenti, Italia, 1962, Digital, 106’, AM18)

Dirección: Damiano Damiani. Con Nino Manfredi, Gino Cervi.

Apulia, 1936. Entre las autoridades locales del partido fascista se corre la voz de que llegará de Roma un funcionario de incógnito para auditar su actividad. Su preocupación para que no se descubran sus chanchullos desencadena una serie de equívocos.

Con el apoyo del Istituto Italiano di Cultura di Córdoba

Jueves 7/5

11:00 hs. en el Auditorio Fahrenheit

Presentación del libro La mirada cinéfila, charla con Daniela Kozak (autora) y revista Taipei.

15:00 hs.

FOCO ALLAN DWAN

Oro y sangre

(Tennessee’s Partner, EE .UU., 1955, Digital, 87’, AM18)

Dirección: Allan Dwan. Con John Payne, Ronald Reagan.

Un tahúr y un pistolero forman una pareja invencible que nadie consigue derrotar, pero llega un momento en que tendrán que enfrentarse entre sí por causa de una mujer.

17:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: UTOPÍAS POR LUCÍA REQUEJO

Idilio

(Argentina, 1971, Digital, 11’, AM18)

Dirección: Osvaldo David. Con Norma Ricotti, José Morette.

Adaptación de un cuento de Guy de Maupassant recuperada por el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral.

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La mujer de nadie

(México, 1937, Digital, 82’, AM18)

Dirección: Adela Sequeyro. Con Adela Sequeyro, Mario Tenorio.

Tres bohemios rescatan a Ana María de su padrastro abusivo. Ella vive castamente con ellos por gratitud. Con el tiempo, surge amor entre ella y Marcelo, sin importar el dolor de sus amigos.

19:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL:DISTOPÍAS POR LUCÍA REQUEJO

El empleo

(Argentina, 1970, 25’, AM18)

Dirección: Eva Landeck. Con Irene Morack, Carlos Antón.

Inés recibe el aviso de una vacante a cubrir con urgencia en una empresa. Parte en el acto, pero el subte sufre un desperfecto y ella debe continuar el trayecto a pie por el oscuro túnel. Sin advertirlo, entra en una aventura de ribetes extraordinarios. 

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La fallecida

(A Falecida, Brasil, 1965, 90’, AM18)

Dirección: Leon Hirszman. Con Fernanda Montenegro, Paulo Gracindo.

Zulmira es ama de casa, se siente atrapada en un matrimonio chato donde no existe lugar para el afecto debido al carácter amargado de su marido. Su esposo, desempleado, está preocupado únicamente por seguir las andanzas del Vasco da Gama y por jugar al billar en bares de mala muerte. Zulmira se obsesiona con la muerte, quiere un entierro de primer nivel e incluso se compra un ataúd lujoso de antemano.

22:00 hs.

FOCO HOMERO MANZI

Con el dedo en el gatillo

(Argentina, 1940, 16mm, 84’, AM18)

Dirección: Luis Moglia Barth. Con Sebastián Chiola, Alita Román.

La historia de un delincuente revolucionario perseguido por la policía.

Viernes 8/5

11:00 hs. en el Auditorio Fahrenheit

Introducción a Homero Manzi, charla abierta de Fernando Martín Peña.

15:00 hs.

FOCO ALLAN DWAN

Sombra de la horca

(Woman They Almost Lynched, EE. UU., 1953, Digital, 87’, AM18)

Dirección: Allan Dwan. Con John Lund, Brian Donlevy.

Durante la  Guerra de Secesión una mujer llega a un pueblo neutral de la frontera, dirigido por una estricta alcaldesa que amenaza con ahorcar a cualquier alborotador, unionista o confederado.

17:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: UTOPÍAS DE DIEGO CEPEDA

Ese humo y su historia

(República Dominicana, 1963, Digital, 5’, AM18)

Dirección: Oscar Torres.

Aparentando ser un anuncio publicitario para una fábrica de cigarrillos, esta película huérfana esconde un proyecto utópico que excede el encargo de su realización: filmada en República Dominicana, se compone de ilustraciones que narran el proceso colonial, un libro con las décimas de un poeta dominicano, los campos de la región del Cibao, un hombre y una mujer multiplicados por espejos y fumando, créditos que apuntan hacia una narración en off y canciones que nunca escuchamos, así como todo un despliegue de material fílmico, perforaciones, rayaduras y mensajes secretos que unen estos vestigios.

+

La mancha de sangre

(México, 1937, Digital, 70’, AM18)

Dirección: Adolfo Best-Maugard. Con Estela Inda, José Casal.

Camelia, una prostituta que trabaja en un cabaret de mala muerte de la ciudad de México conoce a Guillermo, un joven provinciano y recién llegado en busca de un futuro mejor.

19:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: DISTOPÍAS DE DIEGO CEPEDA

Fantasía urbana

(República Dominicana, 2025, Digital, 5’, AM18)

Dirección: El Grupo 3.

Después de una jornada laboral llena de trucajes fantásticos, un grupo de hadas del cine primitivo dominicano regresan cansadas a la ciudad de Santo Domingo para tomarse una cerveza en un colmado.

+

El complot de Aristóteles

(Le complot d’Aristote, Camerún, 1996, Digital, 70’, AM18)

Dirección: Jean-Pierre Bekolo. Con Albee Lesotho, Ken Gampu.

Tourneur, un autoproclamado cineasta, se enfrenta a Cinema y su pandilla, obsesionados con las películas de acción extranjeras.

20:30 hs.

SELECCIÓN OFICIAL

Intercambio con Lucía Requejo y Diego Cepeda

22:30 hs

PEÑA SIN CADENAS

Película sorpresa

Sábado 9/5

15:00 hs.

FOCO HOMERO MANZI

La guerra gaucha

(Argentina, 1942, 16mm, 95’, ATP)

Dirección: Lucas Demare. Con Enrique Muiño, Francisco Petrone.

En el año 1817, durante la Guerra de Independencia, las fuerzas que responden al general Güemes hieren en una acción de guerrillas en Salta a un teniente del ejército español y lo mantienen cautivo en la estancia de una patriota, de nombre Asunción, mientras le dan atención médica.

17:00 hs.

DIVAS DE LA COMEDIA ARGENTINA

La doctora quiere tangos

(Argentina, 1949, 16mm, 90’, AM18

Dirección: Alberto de Zavalía. Con Mirtha Legrand, Mariano Mores.

Una joven y adinerada abogada conoce a un humilde compositor de tangos en un viaje por la provincia de Buenos Aires.

19:00 hs.

FOCO HOMERO MANZI

Eclipse de sol

(Argentina, 1943, 16mm, 84’, AM18)

Dirección: Luis Saslavsky. Con Libertad Lamarque, Jorge Rigaud.

Una actriz, casada en secreto con un millonario, se oculta en su estancia, haciéndose pasar por la mucama. La prensa sobredimensiona la desaparición y, mientras tanto, es acusada de robo en su propia casa.

22:00 hs.

TRASNOCHES ETERNAS

El mercader de terror

(Experiment in Terror, EE. UU., 1962, Digital, 123’, AM18)

Dirección: Blake Edwards. Con Glenn Ford, Lee Remick.

Cuando Kelly Sherwood, una joven empleada de banco, regresa a su casa, es atacada por un desconocido que le exige que robe cien mil dólares de su trabajo; si no cumple sus órdenes, asesinará a su hermana. Aterrorizada, la joven se pone en contacto con el FBI, pero las pistas que aporta son muy escasas.

+

Los guardianes

(The Spook Who Sat by the Door, EE. UU., 1973, Digital, 102’, AM18)

Dirección: Ivan Dixon. Con Lawrence Cook, Janet League.

Con la intención de demostrar su voluntad de integración racial, la CIA acoge a su primer agente afroamericano. Aunque las tareas que le encomiendan son todas de escasa responsabilidad, el agente aprovecha la oportunidad para estudiar tácticas que le sirvan para levantar una milicia.

+

Strangler vs. Strangler

(Davitelj protiv davitelja, Yugoslavia, 1984, Digital, 93’, AM18)

Dirección: Slobodan Šijan. Con Tasko Nacic, Nikola Simić.

La historia del primer estrangulador de Belgrado, Pera Mitic, un vendedor de claveles de 48 años, dominado y maltratado por su madre. Mientras un inspector quiere darle caza, Spiridon, un joven cantante de rock, que siente una especial conexión con el estrangulador, le dedica una canción que se convierte en éxito

Domingo 10/5

15:00 hs

FOCO ALLAN DWAN

De la cocina al escenario

(Stage Struck, EE. UU., 1925, Digital, 70’, AM18)

Dirección: Allan Dwan. Con Gloria Swanson, Lawrence Gray.

Una joven sueña con convertirse en una gran actriz. Cuando su novio comienza a coquetear con una actriz de verdad, ella se pone celosa y decide desafiarla.

17:00 hs

ESPECIAL CINE MUDO

Programa de cortos de slapstick experimental

  • Unrolling Event (Paul Sharits, EE. UU., 1965, 1’)
  • Sidewalks (Marie Menken, EE. UU. 1966, 7’)
  • Edgardo (Narcisa Hirsch, Argentina, 1967, 5’)
  • A and B in Ontario (Hollis Frampton y Joyce Weiland, Canadá, 1984, 15’, )
  • Boston Steamer (Friedl vom Gröller, Austria, 2009, 3’)
  • Sub Rosa (Robert Withers, EE. UU. 1975/2019, 22’) 

18:30 hs

PEÑA SIN CADENAS

Película sorpresa

20:30 hs

FICCIONES HISTÓRICAS

Wara Wara

(Bolivia, 1930, Digital, 64’, AM18)

Dirección: José María Velasco Maidana. Con Juanita Tallansier, Arturo Borda.

Basada en la obra de teatro La voz de la quena de Antonio Díaz Villamil, la película narra un romance prohibido entre la princesa inca Wara Wara, cuyo pueblo ha sido masacrado, y un capitán del ejército español que reniega de los crímenes perpetrados por sus compatriotas. 

22:30 hs

ESPECIAL CINE MUDO

Dans la nuit

(Francia, 1930, Digital, 75’, AM18)

Dirección: Charles Vanel. Con Charles Vanel, Sandra Milovanoff

Un trabajador minero queda desfigurado por un accidente y su esposa decide dejarlo por otro.

Lunes 11/5

11:00 hs. en el Auditorio Fahrenheit

Momentos estelares de la humanidad, charla colectiva.

15:00 hs.

FOCO ALLAN DWAN

Piedra de escándalo

(Slightly Scarlet, EE. UU., 1956, Digital, 99’, AM18)

Dirección: Allan Dwan. Con John Payne, Rhonda Fleming.

Solly Caspar es un gánster que se ocupa tranquilamente de sus negocios porque tanto el alcalde como el jefe de policía se han dejado sobornar por él. En vísperas de unas elecciones, Caspar asesina a un periodista que lo hostigaba continuamente desde las páginas de su diario. Mientras tanto, el candidato a alcalde, que es un político reformista, hace una durísima campaña contra el crimen organizado. Entonces Caspar, temiendo perder el control de sus negocios, ordena que lo investiguen con el fin de encontrar en su pasado algo que lo descalifique.

17:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: UTOPÍAS POR HÉCTOR OYARZÚN

The Tender Game

(EE. UU., 1958, Digital, 6’, AM18)

Animación de Faith y John Hubley.

Una florista y un barrendero coquetean alrededor de las palabras de «Tenderly», en voz de Ella Fitzgerald.

+

Matinée

(México, 1977, Digital, 96’, AM18)

Dirección: Jaime Humberto Hermosillo. Con Héctor Bonilla, Manuel Ojeda.

En Aguascalientes, Jorge y Aarón se hacen la rabona para ir a la función de cine de matinée. Luego elaboran un plan para pasar las vacaciones juntos: Aarón viajará de polizón en el camión de mudanzas del padre de su amigo, que parte con destino a Ciudad de México. La situación se torna compleja durante el viaje al ser asaltados por dos delincuentes.

19:30 hs

SELECCIÓN OFICIAL: DISTOPÍAS POR HÉCTOR OYARZÚN

Panorama de Santiago

(Chile, 1981, Digital, 7’, AM18)

Dirección: Carlos Altamirano.

Carlos Altamirano corre cámara en mano desde el Museo de Bellas Artes a la Biblioteca Nacional de Santiago de Chile.

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Pinochet y sus tres generales

(Chile, 1977/2004, Digital, 100’, AM18)

Dirección: José María Berzosa.

En 1976-77, el director José María Berzosa se las arregló para acercarse al general Pinochet durante un viaje a la Antártida chilena. A su regreso a Santiago, Pinochet accedió a reunirse con el equipo de filmación y, frente a la cámara, habló de algunos de sus recuerdos y de su pensamiento político. Tres de los principales miembros de la Junta –el almirante Merino, el general Leigh y el general Mendoza– accedieron también a hablar frente a la cámara de sus gustos artísticos, ideas políticas y vida familiar. Las entrevistas, llevadas a cabo en un ambiente aparentemente cordial, ofrecen un retrato irónico y sin concesiones de los principales líderes de la Junta: su gusto por el orden y la eficacia, y su personificación de una especie de “fascismo ordinario”. Como contrapunto, los familiares de las víctimas y de los desaparecidos dan fe de una realidad bien distinta.

22:30 hs

DIVAS DE LA COMEDIA ARGENTINA

Caprichosa y millonaria

(Argentina, 1940, 16mm, 75’, AM18)

Dirección: Enrique Santos Discépolo. Con Paulina Singerman, Fernando Borel.

El padre de una chica rica envía a un administrador para controlar sus despilfarros.

Martes 12/5

11:00 hs. en el Auditorio Fahrenheit

Momentos estelares de la humanidad, charla colectiva.

15:00 hs.

FICCIONES HISTÓRICAS

El techo de la ballena

(Het dak van de Walvis, Países Bajos, 1982, Digital, 90’, AM18)

Dirección: Raúl Ruiz. Con Willeke van Ammelrooy, Jean Badin.

A orillas del Mar del Norte, un antropólogo y su esposa conocen a un tal hombre que los invita a su casa en la Patagonia donde se encuentran los dos últimos indios Yagan del mundo.

Película del Archivo de la Cineteca Nacional de Chile

17:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: UTOPÍAS POR MALENA LEÓN

El pan nuestro de cada día

(Our Daily Bread, EE. UU., 1934, Digital, 80’, AM18)

Dirección: King Vidor. Con Karen Morley, Tom Keene.

A un matrimonio le ceden una finca para cultivar; como no saben mucho del asunto, deciden crear una cooperativa para compartir el trabajo.

19:00 hs.

SELECCIÓN OFICIAL: DISTOPÍAS POR MALENA LEÓN

Metal y melancolía

(Metaal en melancholie, Perú / Países Bajos, 1994, Digital, 80, AM18)

Dirección: Heddy Honigmann.

Perú, años 90. La capital, Lima, es un espejo de los graves problemas económicos de toda la nación. En esta crisis permanente muchos limeños se dedican a hacer de taxistas con sus propios vehículos en su tiempo libre, pues los paupérrimos sueldos que cobran son insuficientes para vivir. Los interiores de estos improvisados taxis son el plató que la directora elige para colocar su cámara durante casi toda la película.

20:30 hs.

SELECCIÓN OFICIAL

Intercambio con Héctor Oyarzún y Malena León

22:30 hs

ESTRENO ESPECIAL

Ick

(EE. UU., 2025, Digital, 93’, AM18)

Dirección: Joseph Kahn. Con Brandon Routh, Malina Pauli Weissman.

La vida del profesor de ciencias Hank cambia cuando se reencuentra con su primer amor y sospecha que una nueva alumna es su hija, todo ello mientras se enfrenta a una amenaza alienígena en su pueblo.

Miércoles 13/5

15:00 hs.

DIVAS DE LA COMEDIA ARGENTINA

Hay que educar a Niní

(Argentina, 1940, 16mm, 95’, AM18)

Dirección: Luis César Amadori. Con Niní Marshall, Francisco Álvarez.

Niní es una actriz desempleada contratada por dos abogados para hacerse pasar por la hija de un hombre de dinero. Los abogados intentan chantajearlo inventándole una hija no reconocida de un amorío pasado. Sin darse cuenta, Niní acaba en un internado de niñas teniendo que cumplir su rol veinticuatro horas al día.

17:00 hs

DIVAS DE LA COMEDIA ARGENTINA

La danza de la fortuna

(Argentina, 1944, 16mm, 74’, AM18)

Dirección: Luis Bayón Herrera. Con Olinda Bozán, Luis Sandrini.

Fortunato se casa con la millonaria Fulgencia. El matrimonio deberá atravesar varias vicisitudes para llegar a la “danza de la fortuna”.

19:00 hs.

FICCIONES HISTÓRICAS

Los conspiradores

(Os Inconfidentes, Brasil, 1972, Digital, 100’, AM18)

Dirección: Joaquim Pedro de Andrade. Con José Wilker, Luiz Linhares.

Reconstrucción de la Inconfidência Mineira, movimiento revolucionario contra el dominio colonial portugués. El dentista Tiradentes es apresado para servir como ejemplo ante los conspiradores, pero sus cómplices no lo apoyan y es condenado a muerte. 

22:00 hs

FUNCIÓN DE CLAUSURA – NOCHES ITALIANAS

Regreso a casa

(Tutti a casa, Italia, 1972, Digital, 122’, AM18)

Dirección: Luigi Comencini. Con Alberto Sordi, Serge Reggiani.

El 8 de septiembre de 1943, Italia se rinde y firma un armisticio con los Aliados. En medio del desconcierto y la confusión general, una parte del ejército italiano se dispersa y los soldados empiezan a volver a casa. Alberto Innocenzi, Subteniente de Complemento, meticuloso en el cumplimiento de su deber, intenta mantener unidos a sus soldados y encontrar algún mando al que presentarse. Pero la situación es tan caótica que acaba rindiéndose y decide emprender la fuga con el Sargento Fornaciari y el ingeniero Ceccarelli.

Con el apoyo del Istituto Italiano di Cultura di Córdoba

La entrada 7° Semana Mundial de la Cinefilia – Programación se publicó primero en La vida útil.

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https://lavidautil.net/7-semana-mundial-de-la-cinefilia-programacion/feed/ 0
Radiografía de la distribución https://lavidautil.net/radiografia-de-la-distribucion/ https://lavidautil.net/radiografia-de-la-distribucion/#respond Sun, 15 Mar 2026 12:44:04 +0000 https://lavidautil.net/?p=15016 Una especie de panorama o informe sobre la espinosa tarea de encontrar un público para una película. 

La entrada Radiografía de la distribución se publicó primero en La vida útil.

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La semana pasada se estrenaron varias películas argentinas que se van a contar entre lo mejor del año. Nuestra tierra, de Lucrecia Martel; Pin de Fartie, de Alejo Moguillansky; The bewilderment of Chile, de Lucía Seles (fue hace dos semanas, en realidad); y La noche está marchándose ya, de Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini. También estuvo brevemente en las salas Parque Lezama, de Juan José Campanella, pero fue más un estreno técnico que permitió el paso a las plataformas. Casi al mismo tiempo una cantidad de películas están en pugna por grupos cercanos de espectadores, pero todas con estrategias y contextos distintos. Algo intuímos y por ese motivo quisimos trazar una especie de panorama o informe sobre la espinosa tarea de encontrar un público para una película. 

La pregunta por la distribución es un problema estético y político. La asistencia a salas continúa siendo irregular y, al mismo tiempo, la oferta disponible en plataformas es prácticamente inabarcable. Entre esas dos fuerzas (la concentración de pantallas en pocas manos y la dispersión de la atención del público) las películas argentinas deben inventar formas de hacerse visibles. Observar de cerca estos estrenos simultáneos, sus estrategias y sus resultados, permite leer algo más que casos aislados: ofrece una radiografía provisional del momento que atraviesa el cine argentino.

Santiago Gallelli (Nuestra tierra, REI Cine)

  • ¿Cómo pensaron el estreno de la película (en qué salas, a qué público, en qué ciudades)?

A la hora de pensar el estreno de esta película, desde el comienzo con Lucrecia nos planteamos el desafío de hacer algo distinto, tratando de que la película llegue a la mayor cantidad de personas posible, independientemente del circuito. Partíamos de una lectura del contexto: hoy está muy difícil para la mayor parte del cine nacional tener un buen recorrido en salas. En el caso de los documentales es todavía más marcado; hay muchísimas trabas para acceder a pantallas.

En este caso, tratándose de una directora con la trayectoria de Lucrecia y de una película que había tenido un circuito de festivales tan potente y premiado, sentíamos que había un producto para ofrecer y una conexión posible con el público, tanto por los antecedentes de sus películas como por la temática del documental, que nos parecía muy oportuna. Intentamos corrernos de las prácticas tradicionales de vía pública y de prensa y elegir muy bien a dónde iba Lucrecia. A diferencia de una ficción, donde uno cuenta con otros elementos —actores y demás—, acá solo la teníamos a ella, y es un recurso que puede estar en un solo lugar. Entonces seleccionamos cuidadosamente los espacios y escalonamos la campaña para que, en pocos días, la película pase de ser un rumor a una realidad, coincidiendo con su programación en salas y con la instalación de Lucrecia como figura pública.

También nos comprometimos a hacer un régimen de visitas a salas, con presencias y debates centrados en su intercambio con distintos públicos. La idea era darle un marco más descontracturado a la experiencia, correrla de la solemnidad y acercarla a un mano a mano con la gente: que su figura esté disponible para quien quiera conocerla o conversar sobre la película.

La salida estuvo a cargo de Moving Pics, nuestros distribuidores. Para nosotros la prioridad era defender buenos horarios y no atomizarnos en muchos complejos con funciones que no iban a funcionar, para darle tiempo al boca en boca. Salimos primero en Tucumán, con una avant premiere especial para la comunidad chuschagasta —protagonista de la película— y para el equipo, y una segunda en Capital. A partir de la segunda semana empezamos a abrir plazas del interior, tratando de que Lucrecia visite las principales y tenga encuentros sobre todo con estudiantes y gente joven, que es lo que más le interesa.

Las dificultades son las que mencionaba, pero las fuimos sorteando con un acompañamiento muy bueno de los complejos, que reconocieron lo original de este approach. Se prendieron, abrieron las puertas, le dieron difusión y vieron que había un vínculo con la gente.

  • ⁠¿Qué expectativas tienen? ¿Hay alguna previsión de tiempo o cantidad de personas?  

En cuanto a expectativas, nunca pensamos que la película fuera a hacer números impresionantes, porque la cantidad de pantallas y el tiempo que pueda sostenerse antes de que llegue otro estreno es relativo. Incluso en espacios icónicos como el Gaumont o el Cacodelphia, donde estamos agotando funciones, el crecimiento es gradual.

  • ¿Qué se imaginan que puede pasar entre la película y el público?

Nos interesa que la película no se agote en la circulación cinematográfica y que encuentre otras maneras de llegar a la gente a través de encuentros directos. Estamos preparando un ciclo para llevarla a comunidades, espacios educativos y grupos de trabajo territorial, para que se vea donde el cine no llega. Después seguramente encontrará su lugar en alguna plataforma digital.

Lo que muestra esta primera semana es que efectivamente hay un público para este tipo de películas y para el cine de Lucrecia, que se reconoce en la pantalla y participa activamente en su recomendación. El boca en boca está siendo potente y la amplificación muy orgánica. Ahora la película empieza a vivir su propio recorrido. Ojalá ese fenómeno se profundice, que llegue a cines de todo el país y que cada persona que la vea se quede con las preguntas que Lucrecia sembró en la película y las lleve a otros entornos.

Más allá del número oficial, lo que nos interesa es que pasen los años y la película siga circulando, se siga viendo y siga siendo útil para pensar en el tema, que es lo principal de lo que quiere conversar Lucrecia.

Alejo Moguillansky (Pin de Fartie, El Pampero Cine)

  • ¿Cómo pensaron el estreno de la película (en qué salas, a qué público, en qué ciudades)?

En El Pampero Cine procuramos, desde siempre, proyectar nuestras películas en esquemas de exhibición alternativos. Esto es: un esquema más parecido a la de una obra escénica, o una banda de rock, que tiene una serie de ‘fechas’, acaso más acumuladas e intensivas en su primer estreno, pero con una continuidad temporal quizás más larga que la de la exhibición standard de una película. En ocasión de nuestra Pin de Fartie, que tuvo su estreno en el Festival de Venecia, luego en New York Film Festival, y sigue en ese ámbito de festivales de cine, aquí en Buenos Aires se proyecta una vez por semana en el Malba, al igual que la gran mayoría de nuestras películas.  A eso se sumarán estrenos en salas de otras ciudades en fechas a definir. Hay que decir que El Pampero, con su ya larga trayectoria, tiene un circuito amigo de cines en Mendoza, Córdoba, Rosario, Santa Fe y, efectivamente, pensamos las proyecciones de forma quizás más parecida a la que una banda de rock piensa una gira.

  • ¿Qué dificultades se encontraron en la concreción de su estrategia (menos salas, menos prensa, etc)?

Si bien la situación actual es muy grave (digámoslo: más grave que nuca), ese no es un problema nuevo para El Pampero Cine, que siempre se manejó en las reglas de la autogestión e independencia. Hay un problema que viene siendo que se busca en las películas menos el interrogante que la confirmación de algo. Y eso deja a la crítica en un lugar cada vez más difícil, o no deja espacio para un diálogo real entre la crítica y las películas. Como si el lenguaje dejara de ser un tema de conversación, para ser la ilustración, confirmación o negación de una política ajena al cine. Y esa película en muchas ocasiones podría ser un hecho no necesariamente cinematográfico. Es cada vez más difícil hablar de una política cinematográfica. Por supuesto que hay excepciones, tanto en la escala industrial como en la escala independiente. No se trata de un problema de tamaño, sino de la falta de centralidad que el cine tiene en el presente. Creo que hay que estar agradecidos a las películas llamadas “grandes” que generan remolinos en los cuales muchas películas chicas pueden navegar. Pero como dije antes, nuestra política cinematográfica siempre fue la de una resistencia. Aquí estamos, una vez más, dispuestos a reinventar todo todas las veces que sea necesario. En el presente, como bien decís, esa necesidad es drástica.

  •  ⁠¿Qué expectativas tienen? ¿Hay alguna previsión de tiempo o cantidad de personas? 

Cada película tiene su particularidad tanto de producción como de exhibición. En este caso, creo que se trata de una película de una inmensa particularidad y sería ingenuo pensar en cualquier tipo de masividad. En todo caso, es una película que tiene que trazar un camino en su exhibición en el que cierta sensibilidad a flor de piel que maneja el film logre construir una regularidad que nutra un boca a boca y que se sostenga en el tiempo. Me parece más útil, en este caso, pensar en una sostenida permanencia que en una cantidad de espectadores. No hay absolutamente ningún indicio para pensar este film con las reglas de la masividad. Y está bien que así sea. Su tamaño de producción es ínfimo e impune. Y lo mejor que le puede pasar es que su exhibición sea, ecológicamente con su modo de hacerse, duradera y sostenida. Esa es su forma de impunidad en un momento en el que se cae una y otra vez en la trampa oficialista de pedirle a las películas que sean necesariamente masivas. Que el cine sea popular no significa que sea masivo. Pensar que lo tiene que ser es hablar con el mismo lenguaje que hablan los detractores del cine con su ya soporífera batalla cultural. Nosotros no hablamos ese idioma. Y me parece un error pensar que hay que responder en esa lengua negligente.

  • ¿Qué se imaginan que puede pasar entre la película y el público?

Que se apropien de ella. Que vean un film que desde la pura ficción sea capaz de retratar el presente y que los interpele colectivamente a cada uno en su singularidad. Si hablamos tanto de diversidad, creo que hay aquí, en Pin de Fartie, un ejemplo elocuente de ello que busca tanto la fragilidad como la contundencia.

  • ¿Cómo fue la primera semana en salas con respecto a las previsiones que habían hecho? ¿Qué estrategia piensan para mantener el entusiasmo del estreno?

Apenas tuvimos el estreno el viernes pasado. No puedo responder esta pregunta. Vamos por nuestra segunda función recién este viernes 13. La fecha debería darnos suerte.

Lucía Tebaldi (The bewilderment of chile, Santa Cine) 

  • ¿Cómo pensaron el estreno de la película (en qué salas, a qué público, en qué ciudades)?

La idea fue concentrar la salida en una sola sala en CABA y sumar la mayor cantidad de provincias posibles.  Rosario, Santa Fe, Córdoba, estamos tratando de concretar Córdoba, La Plata, lugar donde se filmó la película. Pero siempre estoy trabajando con salidas concentradas, un poco por la experiencia de otros estrenos de películas de tamaños y características similares. Desde hace alrededor de 5 años cuando reabrieron las salas de cine después de la pandemia, vengo comprobando que resulta más efectivo a la hora de estrenar, concentrar el estreno en menos plazas. Por un lado casi obligadamente a hacer esto y por otro también porque la idea es acompañar fuertemente la película en cada plaza, si es posible lograr que el equipo vaya a presentar, sume una charla, una conversación abierta con el publico o si se trata de espacios universitarios, una masterclass. Esto por un lado, facilita la comunicación (desde hace años que no contamos en Argentina con una cartelera de cine muy visible- sé que existen algunas pero la realidad es que el público masivo no las utiliza tanto porque no las conoce) y por otro lado, produce un efecto beneficioso en la relación entre la película y la sala donde se estrena. Si uno piensa en un esquema de salida que no cumpla la semana cinematográfica completa (es decir de jueves a miércoles) sino en una forma de estreno más similar a lo teatral, con una o dos funciones semanales, se va generando un boca en boca y se va instalando una película un día en particular en un horario preciso. Esto es una forma que encontramos en estos años para seguir trabajando, antes podíamos pensar en salir en varias salas en la misma ciudad, o plaza. Ahora eso no es una posibilidad y si logramos programar la película en las principales capitales es bastante milagoros, porque se ha producido en el circuito de salas una contracción enorme. En Caba pensamos en Cacodelphia porque la realidad es que es una sala que apreció The Bewilderment of Chile,  y el trabajo de la directora, desde el minuto en que le ofrecí el film. Esto es algo que no sucede con todas las salas y para mí como distribuidora, es fundamental trabajar con salas en donde la película es bien recibida, es esperada y deseada por la sala. Esto comienza con la energía del programador o programadora de la sala. Siempre voy a priorizar salas que conocen el contenido, que saben de qué película estoy hablando, que conocen la trayectoria de una directora como Lucía y que apuestan fuerte a acompañarnos. Eso para mí es oro puro. No es lo mismo que estar haciendo fuerza durante meses para convencer a una sala de estrenar una película. 

  • ¿Qué dificultades se encontraron en la concreción de su estrategia (menos salas, menos prensa, etc)?

Esto es algo que viene sucediendo desde hace años, el circuito de exhibición no se ha expandido, por el contrario, ha sufrido desde el 2015 que empecé a trabajar en distribución hasta la fecha un proceso de contracción muy fuerte. Varias salas han cerrado, tal el caso del Cine Arte Multiplex, Atlas Cabildo, salas que podrían alojar un contenido conocido como “cine arte”. Y con esto me refiero desde películas extranjeras hasta cine argentino que quizás no se caracteriza por tener actores hiper conocidos en sus elencos. A esto, se suma, la desregulación total por parte de las nuevas autoridades del INCAA, con lo cual si la cuota de pantalla no se cumplía históricamente ahora resulta una herramienta perimida. A esto de todas formas, hay que contraponer la existencia de incentivos a las salas que sí estrenan contenido nacional. Pero de todas formas, ha comenzado a suceder que películas que antes no entraban en el circuito de salas más “independientes”, es decir que iban de cajón directamente al circuito de salas más comerciales – multipantalla -comenzaron a invadir espacios de corte más cineclubista o independiente. De la misma forma que Disney comenzó a estrenar cine argentino, las salas que antes usualmente no programaban películas más taquilleras comenzaron a precisar de ese contenido más “popular” para subir sus números de taquilla. Incluso el Gaumont que históricamente se caractizó por programar solo cine nacional se ha visto obligado por directivas de arriba a programar contenido extranjero. Todo esto, obviamente juega en contra de la programación en las salas donde usualmente estrenábamos nuestras películas argentinas, porque ocupa espacio en la programación y deja asi poco lugar a otro tipo de contenido, a otras miradas, otras escenas. El problema del circuito de exhibición en Argentina es complejo y requiere un abordaje multidireccional que contemple sin dudas la formación de programadores que estén a la altura de sus puestos (incluso si se trata de empresas privadas como las multipantallas, deberíamos poder dialogar con gente que no solo esté pensando en los números y las ganancias); la formación de audiencias y por supuesto, y más fundamentalmente, tenemos pendiente  como industria repensar  las regulaciones que quizás priorizaron durante años presupuestos para producir sin contemplar realmente presupuestos acordes para la distribución, comunicación, marketing, pauta, publicidad, vía pública, etc. Esto es una deuda que tenemos con nuestras películas argentinas. 

  •  ⁠¿Qué expectativas tienen? ¿Hay alguna previsión de tiempo o cantidad de personas? 

Para mí un caso de éxito de un estreno nacional de una película en la escala de The Bewilderment of Chile, es la permanencia en cartel a lo largo de las semanas.  Muchas de las películas que estrenamos desde Santa Cine, han permanecido hasta 12 meses en cartel, en la misma sala, el mismo día y horario. Independientemente de la cantidad de público que pueda haber hecho una película, el hecho de estar todos los viernes, sábados o domingos en una sala, y permanecer es para mí una gran satisfacción, y creo que a los directores y productores les suele pasar lo mismo. Hacer una película en Argentina es realmente una odisea, que a veces puede llevar años, la mayoría de las veces productores y directores no cobran por la cantidad de trabajo que han puesto en el hacer de sus películas. Completar el proceso de hacer una película desde cero, con la posibilidad de encontrarse con el público durante meses en una sala, es una especie de recompensa y satisfacción simbólica (no siempre económica) Cuando esto sucede, a veces los productores pueden recuperar los costos de estreno, pueden disfrutar de ver la película funcionando en cada proyección a lo largo de las semanas y eso es invaluable. Incluso si películas de este tamaño no superan los 8000 espectadores. 

  • ¿Qué se imaginan que puede pasar entre la película y el público?

El encuentro con el público de una película como la de Lucía, es realmente un hecho cinematográfico, pero también teatral (sobre todo si Lucía presenta las funciones) del orden del acontencimiento. No puedo generalizar acerca de lo que le pasa todo el público, hay gente que se conmuve, alguna que otra se habrá ido ..Yo puedo hablar de lo que me sucedió a mí como espectadora de la película la primera vez que la vi en una sala de cine, y fue que tuve la sensación de estar viendo algo vivo. Como cuando uno ve un concierto de Nina Simone por ejemplo. Y de pronto encontrarme riéndome mucho o totalmente emocionada por una escena en donde la directora logra captar algo de la verdad de lo humano, de nuestras formas tan teatrales también de repetirnos, de meternos en laberintos, de tararnos.  Mucha gente que conozco de la industria, me dice: ah son todas iguales las películas de ella. Y yo creo que ahí hay una potencia, en su videos, como los llama. Me parece que es un universo, con sus personajes, sus túneles, sus constelaciones. En muchas de las películas  que tuve la suerte de estrenar, reconozco apuestas muy personales, muy jugadas también por parte de los realizadores, que dejan trazos muy fuertes en esos materiales y eso es algo valioso. Que además habla de nosotros.  Por eso también  estoy trabajando en la idea de generar un registro de los directores y directoras de nuestro último cine, el de estos años, porque percibo que no hemos pensado lo suficiente a estos nuevos y nuevas cineastas, nos falta hablar más de nuestras películas, nos falta darles espacio en nuestras conversaciones, en nuestros pensamientos. Por eso la nueva crítica, los espacios de análisis de nuestro cine, las revistas, los nuevos medios son fundamentales. En este momento esos espacios tienen que estar llenos de pensamientos, mas que nunca. 

Ramiro Sonzini y Pablo Piedras (La noche está marchándose ya)

  • ¿Cómo pensaron el estreno de la película (en qué salas, a qué público, en qué ciudades)?

Esencialmente y dado que es una película fundamentalmente cordobesa, pero con una coproducción de Ciudad de Buenos Aires, pensamos el estreno en el Cineclub Hugo del Carril de Córdoba primero (marzo) y en un par de salas importantes de Buenos Aires después de que termine el BAFICI. Debido a la temática y espacio escénico de la película, el cineclub era, además de un deseo, el lugar natural para el estreno. El público reconoce a los actores porque son trabajadores e integrantes de la comunidad del cineclub. El formato del estreno en Córdoba responde a la modalidad que el cineclub tiene para programar: una semana de corrido, de jueves a miércoles, con once funciones en total. Si en esa semana la película lleva un cantidad de espectadores determinada tendrá derecho a una nueva semana al mes siguiente. En Buenos Aires aspiramos a lograr el efecto del boca en boca teniendo menos funciones semanales pero con mayor constancia en el tiempo. Para películas pequeñas como la nuestra, en las que no contamos con recursos económicos para romper la burbuja del público cautivo, los conocidos y conocedores, el lento efecto del boca en boca es la única manera de romper la burbuja y llegar a un público más amplio, sobre todo con esta película que tiene una vocación popular en su conexión con el presente y su intención cómica.

Más allá de Córdoba y Buenos Aires, estamos planificando llevar la película (y viajar nosotros con ella) a otras salas del país. Intentamos tomarnos el estreno como una gira musical, acompañar la película, conocer el público y charlar con él como una forma de darle cuerpo a la experiencia del cine. También nos interesa por la posibilidad de conocer cuáles y cómo son las salas de cine en donde se puede ver una película como la nuestra (que un poco trata sobre las salas de cine).

  • ¿Qué dificultades se encontraron en la concreción de su estrategia (menos salas, menos prensa, etc)?

Las dificultades son las que todos conocemos y, por lo tanto, nunca pensamos de manera grandilocuente sino de modo focalizado. Eso por ahora viene funcionando, así que no podemos hablar de dificultades inesperadas. La prensa la manejamos entre nosotros en Córdoba, y más adelante en Buenos Aires seguramente tendremos colaboración de alguien que se dedica a eso. Igualmente, la estrategia es siempre no derrochar recursos, reflexionar bien en qué espacios mediáticos podemos convocar a un público afín a la película, y recién ahí accionar. En otras palabras, no nos mandamos una campaña genérica de película independiente (tampoco nos daba el piné).

  • ¿Qué expectativas tienen? ¿Hay alguna previsión de tiempo o cantidad de personas? 

La previsión de tiempo, después de que ha pasado la semana intensa, es todo lo que podamos permanecer con una función semanal, tanto en Buenos Aires como en Córdoba, a partir del boca a boca y de una campaña suave de redes. Sinceramente, no tenemos un número definido como objetivo pero creo que deberíamos pensar en tratar de alcanzar una cantidad de público que represente una nivel de alcance un poco superior al que representa el nicho. Si el cine independiente normalmente llevar 4000 personas, deberíamos intentar 5000, como una forma de evidenciar el esfuerzo por salir del círculo cerrado a que llevan los modos de Interacción públicos del presente.

  • ¿Qué se imaginan que puede pasar entre la película y el público?

Comprensión, empatía, diálogo fluido, pertenencia y, en algunos casos, tal vez, rechazo selectivo por motivos ideológicos más que estéticos. Veremos.

  • ¿Cómo fue la primera semana en salas con respecto a las previsiones que habían hecho? ¿Qué estrategia piensan para mantener el entusiasmo del estreno?

La primera semana en Córdoba fue excelente con la sala generalmente a pleno o casi. Era una película esperada, el equipo de realización la acompañó con entusiasmo y el público respondió yendo a la sala. Creo que dejamos algún tipo de expectativa positiva para que siga reproduciéndose el público cuando retornemos con las funciones semanales el mes próximo.

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MADO 2026 – DIARIO ENTRE MUCHOS https://lavidautil.net/mado-2026-diario-entre-muchos/ https://lavidautil.net/mado-2026-diario-entre-muchos/#respond Sun, 25 Jan 2026 13:17:37 +0000 https://lavidautil.net/?p=14930 Peña lo dijo en la función de clausura: “este es el festival que todos los que formamos parte de MADO siempre soñamos con hacer”

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Una de las poquísimas políticas de Estado que se ha mantenido coherente en los últimos 27 años (y contando), a lo largo de gobiernos con distinto signo, ha sido la de no crear una Cinemateca Nacional. En este contexto, que exista un festival dedicado a la exhibición de películas restauradas y recuperadas debería ser una ridiculez y sin embargo la segunda edición de Más Allá del Olvido (en adelante MADO) no se trata de un hecho aislado. La insistencia del equipo organizador —el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y la Filmoteca Buenos Aires— en dar a conocer nuestra maltratada historia fílmica es bien conocida y este bello festival funciona como una síntesis feliz de ese trabajo. El propio Fernando Martín Peña lo dijo en la función de clausura: “este es el festival que todos los que formamos parte de MADO siempre soñamos con hacer”.

Algo del pesimismo reinante ha operado como motor para un crecimiento notorio desde su primera edición. La programación se duplicó y amplió el alcance geográfico con representantes coreanos, indios, estadounidenses y alemanes, aunque sin perder su foco en Latinoamérica. 

Lo interesante en comparación a otros festivales de cine restaurado es que la programación no se limita a exhibir aquello que cumple con los requisitos de una “buena restauración”, sino que expande su mirada hacia lo que los propios organizadores denominan recuperación: “visibilizar el patrimonio audiovisual que resiste al olvido, no a pesar de sus imperfecciones, sino a través de ellas. Exhibir una copia rayada, con empalmes visibles, y variaciones de luz, no es resignarse a la precariedad: es hacer visible la historia material del archivo, las marcas del tiempo y los recorridos que esas imágenes atravesaron para llegar hasta nosotros”.

Como fue mucho el éxito y variado el público nos pareció que la mejor manera de dar cuenta de las diversas aventuras que propició este MADO es compartir este diario expansivo, nutrido por la participación de diferentes amigos que nos acompañaron en varias de las funciones.

Dia 1 

Ya desde el primer día MADO dejó en claro que esta iba a ser una edición importante en materia de cine argentino. Antes de la función de apertura en el MALBA, se pasaron en el Museo del Cine, dos grandes películas internacionales perfectamente restauradas: la surcoreana Jiokhwa, de Shin Sang-ok y Sao Paulo, Sociedade Anónima, de Luis Sergio Person, un clásico del cinema novo brasilero, pero el descubrimiento fue Los chicos y la calle, extraña película de Carlos Echeverría que, como varias películas presentadas en esta edición,  se exhibió públicamente una sola vez y luego pasó al ostracismo. 

Aparentemente Los chicos y la calle surgió por accidente: Narcisa Hirsch vivía cerca del Centro de Atención Integral a la Niñez y Adolescencia, ubicado sobre Paseo Colón, en el barrio de San Telmo, y colaboraba asiduamente donando ropa para los niños. Un día, alguien del centro le comentó que necesitaban filmar unos videos para contar las distintas actividades que se realizaban en la institución y Narcisa, ni lenta ni perezosa, le propuso la tarea a Echeverría, a quien había conocido recientemente en un festival de cine. Echeverría aceptó la propuesta porque “justo en ese momento estaba con tiempo”, lo que en la mayoría de los casos, viniendo de personas que tienen que trabajar para vivir, significa que estaba sin dinero, es decir bastante a tono con la época (aquella y esta). Narcisa vió que Echeverría necesitaba trabajar y que su forma de mirar y registrar resultaría más útil a la institución que la de ella (aunque nos permitimos imaginar una versión alucinante filmada por Narcisa). Todo esto demuestra, otra vez, lo cinéfila y generosa que fue. Tomas Rautenstrauch, director de la Filmoteca Narcisa Hirsch, nos compartió una entrevista que le realizó a Echeverría en la que cuenta cómo fue el proceso de grabación y su relación con Narcisa. La puede leer aquí

El otro gran acontecimiento del día fue la presentación de Los de la mesa 10, de Simón Feldman, reconstruida por el Museo del Cine utilizando diferentes copias en fílmico que permitieron llegar a una versión definitiva, sin censura, de la película que algunos consideran la precursora de la generación del 60. Lucía Requejo escribió sobre la película, el pudor de sus personajes y de nosotros como espectadores.

Dia 2

Todas las películas de MADO encuentran una segunda vida. Gracias a ello se solapan datos del estreno y su recepción original, del proceso de búsqueda y recuperación del material y, finalmente, el efecto que produce en nuestro presente. Esas capas fantasmales se interponen entre nosotros y la pantalla: enriquecen o taponan la experiencia. La circulación de las películas tiene caminos misteriosos y tironeados, que responden a diferentes voluntades. En el caso de Camisea, la película de Enrique Bellande que registra la monumental construcción del gasoducto que conecta una de las mayores reservas de gas natural del mundo, ubicada en la selva peruana, con Lima, fue Techint, la empresa encargada de la obra y quien comisionó el documental, quien decidió que la película no se viera luego de su paso por BAFICI. Temerosa del material, prefirió guardar las más de cien latas que se filmaron: así como Techint la propuso, Techint la escondió. Lautaro García Candela fue uno de los apasionados espectadores de su resurgimiento y nos cuenta lo siguiente.

No podríamos resolver el espinoso tema de las implicaciones de este encargo, la trama sinuosa que conecta el daño al medio ambiente y a los pueblos originarios, las acusaciones de corrupción y el fuego cruzado entre bancos, ONGs, empresas y políticos, algo que tuvo mucha repercusión en el momento de su estreno y quizás eso explique su moderada recepción. En el medio quedan el director y su película, así como han quedado tantos artistas, cineastas, intrincados con el capital y sus obligaciones. En última instancia, su trabajo se define por su ética más que por su posición política: a Bellande le pidieron un documental/panegírico sobre un tubo y la organización que lo hizo posible y terminó haciendo un fresco de hombres simples, trabajadores y melancólicos, su relación con la naturaleza, un catálogo de tierras y vientos con sus colores, intensidades, texturas, entre pequeños gestos de amor -sí, amor- y explosiones. Es un poeta del metal, la tierra y la corrupción.
En las escenas que se van sucediendo, en orden cronológico, de la selva a la ciudad, hay una organización narrativa cuidadosa y en el centro de cada una de ellas una tensión ineludible: ¿esto saldrá bien o saldrá mal?, ¿esa construcción se sostendrá?, ¿a dónde nos llevan estas explosiones? La puesta en escena va en un doble sentido: por un lado registra el trabajo de estos hombres, durísimo, titánico, en un ritmo reconstruido y orgánico, que da cuenta de los reflejos del documentalista, a la vez que ejerce un poder de observación en lo microscópico que abruma. Va de lo minúsculo a lo gigante con una jerarquía que poco tiene que ver con la técnica de la ingeniería y mucho con la del cine. Disuelve los planos más cortos, que registran detalles imperceptibles, en los planos más generales, que tienden a lo imponente, y viceversa. Los fenómenos de la luz y la materia se quedan a vivir en nuestra memoria, así como las chispas, el viento, el agua, las manos curtidas, la mirada concentrada, las pisadas graves, el canto en voz baja. Los automatismos narrativos son vencidos por la ubicuidad diabólica de la cámara y la capacidad que tiene de contraer y expandir nuestra mirada; también por la atención que tiene por la naturaleza, constantemente horadada por la acción humana: como si quisiera preservar con el cine lo que sus propios jefes están haciendo desaparecer.
En el centro está la materia y también las personas. El gas no llega en voz pasiva, llega porque hay un trabajador que maneja una grúa, otro que pone cargas explosivas, un último que maneja un camión. Bellande se ocupa de que veamos un poco de su vida cotidiana: el fútbol, la música, los sueños, los peligros. Quien hace los traslados se pone crema en las manos, en inusual gesto de coquetería, mientras que, una vez que llegamos a la inauguración de la Gran Obra, no vemos de los jetones que ponen la cara, sus jefes, más que eso, sus manos. Una obra son los tubos y la gente que los pone: todo lo demás es mirado con extrañeza, con distancia. A buen entendedor pocas palabras. Desde el presente que nos aqueja podemos ver, incluso mejor que en el momento de su estreno, cómo se define un heroísmo bajo, a ras del suelo, de estos hombres que incluso defienden fuerzas que no controlan y probablemente los traicionen. 

Dia 3

Este día podría recordarse como el desembarco de Onda nova (la película brasileña de Francisco Martins, uno de los flamantes invitados de esta edición) en Buenos Aires. Un gran momento insólito y emocionante. Pero también nos encontramos con una curiosa película india llamada Manthan, de la que Lucía Salas escribió lo siguiente.

La idea de que 500.000 campesinos junten dos rupias cada uno para hacer una película sobre un momento que vivieron y que fue histórico es casi inimaginable. Manthan lo hace menos imposible. La película es de 1976, y los eventos que se vuelven en ella ficción sucedieron entre 1970 y 1973: la Revolución blanca y la creación de la cooperativa de lecheros de Gujarat. La idea de que los miembros de una cooperativa decidan producir una película (con la distancia y el artificio que requiere) para hacer visible un proceso popular, y que eso suceda en el término de tres años, recuerda un camino que en el cine está un poco olvidado en términos de acción estética y política. Pensar la historia reciente, inventarle una forma no necesariamente cercana a la real, inventar unos personajes, hacerlos odiables o entrañables; leer con claridad eso que pasaba y traducirlo para que pueda verlo todo el mundo (incluso nosotros ahora acá, cincuenta años más tarde) abre una serie de anhelos para el futuro.
Manthan sigue a un veterinario bastante citadino que llega a un pueblo para analizar la leche que producen sus campesinos. Toma muestras y mide, entre otras cosas, su contenido graso. Pronto advierte que la leche que se vende en todos lados es de mala calidad y llega hasta allí —lo que parece ser el medio de la nada— rastreando el origen del problema. Para explicarlo tiene una teoría: los campesinos rebajan la leche con agua porque quien la compra, una suerte de empresario local siniestro que luego la revende a un distribuidor, les paga muy poco. No tienen alternativa: el dinero no alcanza, y al empresario parece no importarle. Además, despliega todas las tretas habituales del usurero y el esclavista: les presta dinero con intereses exorbitantes que ellos devuelven en litros de leche, generando una espiral interminable de dependencia, en la que uno acumula con el trabajo ajeno.
La primera parte es una comedia que sigue al carismático veterinario devenido doctor, decidido a caerle bien a todo el mundo para poder hablarles de los beneficios de organizarse y formar una cooperativa. A quienes más les interesa llegar es a quienes están más lejos de su propia casta: Bhola, un hombre que parece loco pero es brillante, y Bindu, una mujer abandonada por un marido borracho. En esta etapa, el doctor provoca una especie de dislocación general del orden existente: no solo devela la cadena de la leche y el agua, sino que habilita conversaciones entre personas que no conversan y que deberían hacerlo, gente para la cual la vida parece destinada a ser siempre igual, tal como les tocó y, a lo sumo, organizarse casta adentro. La película lo acompaña filmando a todos los campesinos por igual, y dedicando más tiempo a quienes ocupan los lugares más bajos del sistema de castas. Esa entidad benigna que busca desintegrar, para bien, las leyes del tejido social del pueblo genera en un comienzo todo tipo de situaciones y gags, incluso desencuentros amorosos y tensiones románticas leves y hermosas entre él y Bindu, que se gustan pero están casados y tienen mucho trabajo por delante (y no “se gustan pero son de otra casta”). La comedia remite al Hollywood de los años 30 y 40: hay algo de Vidor, de Our Daily Bread; Bindu tiene mucho de la Gracie Hawks en Sergeant York. Cuando llegan los conflictos serios y la violencia, el ritmo se endurece. Ese ente que permite que todos se vean entre sí —y no solo que los de arriba miren a los de abajo— queda en peligro, y con él todo lo demás: la ficción como idilio cede su lugar a la ficción como piedrazo.
Quizás lo más sorprendente sea que, aun tratándose de un proceso que sabemos exitoso, la película haga otra cosa: la épica no triunfa, todo se derrumba y hay que empezar de nuevo, como si la cooperativa misma supiera —o quisiera decir— que el progreso no existe y que la lucha es una especie de espiral proyectada hacia adelante.

Dia 4

El sábado decidimos tomarnos franco.

Dia 5

Buena parte de la programación de MADO opera sobre lo desconocido: muchas películas son vistas aquí por primera vez en décadas o bien tienen su postergado estreno en el marco del festival. Toda proyección es un evento excepcional. Las dos películas experimentales de Luis Weskler, el artista conocido como Walmo, que pudieron verse en el programa dedicado al arte abstracto argentino, tienen este carácter. Pertenecientes al acervo del Museo de Arte Moderno, el equipo del Museo del Cine las digitalizó especialmente para la ocasión. Son dos ejemplos de lo que se conoce como «cine pintado», por lo que podrían entrar en la pequeña y honrosa tradición de animación experimental a la que pertenecen las películas de Víctor Iturralde, Luis Bras y Alfredo Rubio. Sin embargo, tiene sus propias características.
En el primero de ellos, Desarrollos plásticos sobre temas abstractos, Walmo trabaja sobre el fílmico con lo que se asemeja a un crayón, dado el trazo grueso y deforme que va generando sobre el material. Líneas rectas y ondulantes van ganando espacio sobre el cuadro, en una coreografía de formas que combaten una contra la otra, a veces perfilándose desde los costados del cuadro, otras abrazándolo por completo o, en el mejor de los casos, empatando el dominio del espacio, generando una aglomeración de geometrías primitivas que vibran al compás de un soundtrack de batería que no las deja quietas. Unidas, empastan la imagen con texturas pesadas, surcos de pintura que van dejando su huella hasta producir una densidad total.

El segundo cortometraje, cuyo título se desconoce, profundiza esa idea de empastado plástico. A diferencia del anterior, que jugaba a la aparición de formas azarosas, se concentra en un solo procedimiento. Pinta la totalidad del cuadro con colores pasteles, algo apagados. La película deja entrever una cierta pesadez, como si capas y capas de pintura convivieran en una sola imagen; las texturas tienen otra impronta, son más agresivas. Las pequeñas grietas que se generan en los cuadros, pequeñas fugas por las que se cuela la luz, recuerdan a las pinturas de Lucio Fontana en las que un tajo irrumpe en la aparente tranquilidad de sus cuadros, como un relámpago que cae de repente. Sorprende la obstinación de Walmo en trabajar con una única técnica y explorar sus posibilidades. Un hombre feliz con su caso extremo de monomanía. La concentración les da a estas películas una rara particularidad: breves, pero con una contundencia que queda resonando mucho más allá de su duración. No hay en ellas voluntad ilustrativa ni narración posible y lo que se impone es la experiencia material del cine, su condición de superficie intervenida, de objeto trabajado con insistencia y hasta con violencia. En ese gesto casi obsesivo, Walmo parece recordarnos que el cine también puede pensarse como un espacio de fricción, donde la imagen no representa, sino que resiste, se espesa, se agrieta.

A la noche fuimos al Malba a ver el programa de la George Eastman Museum, programado por uno de los invitados de esta edición, Peter Bagrov. Además de ser el curador del departamento audiovisual de esa institución, Bagrov es el actual presidente de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos. Una persona que evidentemente sabe mucho de lo que habla. El programa consistió en una versión restaurada, definitiva, del clásico de Tod Browning, The Unknown, acompañada por una pequeña curiosidad: un cortometraje llamado Studies in Diagnostic Cineflurography. Realizado entre 1947 y 1955, la película consiste en pruebas de cámara que muestran distintos ejercicios realizados con rayos x, radiografías alucinadas que muestran a diversas personas hacer actividades tales como tragar, comer, tocar una trompeta. La película, pensada como una forma de investigación científica, revela una dimensión cinematográfica insospechada, que la transforma en un raro objeto avant-garde, que nada tiene que envidiar a los experimentos realizados por la vanguardia de la década del 20. Bagrov comentó antes de la proyección que Watson pertenecía a una de las familias más ricas de Rochester. Médico de profesión, nunca ejerció la medicina y se dedicó a realizar actividades filantrópicas y artísticas. Además de producir y dirigir sus propias películas, fue el fundador de una de las revistas literarias más importantes de Estados Unidos, “The Dial”, donde publicaron textos William Carlos Williams, E.E. Cummings, entre otros. Este pequeño regalo viene a recordarnos que en este festival todas las imágenes encuentran finalmente su destino. Pueden ser apenas pruebas, el resultado de unos juegos entre amigos o home movies accidentalmente experimentales. No importa: todo es digno de revelar una dimensión cinematográfica secreta, latente, esperando encontrar su público.

Dia 6

El gran evento del día fue la proyección de la versión restaurada de El espejo sobre la luna, de Leandro Katz. Diego Trerotola, que debe ser el único espectador que estuvo en la función primigenia y también en esta, su resurrección, nos envió estas palabras.

El espejo sobre la luna de Leandro Katz tuvo una proyección secreta, sin subtítulos, en la sala Lugones en 1992, y después fue un misterio de casi 35 años, como corresponde a una obra que propone una narrativa de tesoros enterrados, de búsquedas oblicuas, de idiomas cruzados, de personajes fantasmáticos, de más enigmas que certezas. En parte, la dimensión borgeana cifrada en el título (y evidenciada varias veces en su trama), parece encaminarse en el impulso del cruce del escritor con el cine en sus ensayos y cuentos. Lejos de la ilustración o adaptación de ideas, la invocación de Katz es una manera de recuperar la investigación de los lenguajes en un relato de arqueología alucinada, una narrativa de lo concreto y lo difuso, de la superposición de lo antiguo y lo moderno, hasta que uno se confunda con lo otro, hasta que el tiempo sea una paradoja.
Diluyendo fronteras entre México y Estados Unidos, entre el castellano y el inglés, entre selva y suburbio, entre poética visual y verbal, la película activa mecanismos propios que podrían ser un extraño diálogo entre Raúl Ruiz y David Lynch, aunque el resultado es más bien un laberinto autoral del propio Katz, un aleph de su cine experimental y del ensayo fotográfico y audiovisual sobre la muerte del Che Guevara.
En 2025, Fermín Eloy Acosta estrenó su documental Museo de la noche, donde retrató a Katz abriendo el archivo de sus propias películas experimentales y documentales inconclusos, alrededor del Teatro del Ridículo: cada plano donde Katz está en su estudio podría pertenecer a El espejo sobre la luna, otro personaje que investiga fotos, grabaciones, libros, máquinas de escribir, estelas mayas, imágenes, palabras y letras. Katz hace la misma arqueología lisérgica de sí mismo, recuperando su mirada con perplejidad, porque fue el gestor de la restauración digital de su película en 16 mm, dos formatos en otro diálogo o superposición. Cierto fetichismo por los objetos y la casi maniática precisión fotográfica de algunas secuencias, especialmente las más experimentales, logra un nivel de sensorialidad que llega a provocar un éxtasis estético poco frecuente en el cine, además de generar una extraña distancia que hace desconfiar de cada imagen hipnótica, de cada tesoro visual.

Ese mismo día, la Cinemateca Uruguaya presentó las que tal vez hayan sido las dos proyecciones más insólitas de MADO. La primera de las películas que mostraron fue Sábado disco, sábado pachanga, un intento de remake montevideana de Saturday Night Fever, con todo lo que eso implica. Ejercicio grotesco de inercia narrativa y cinematográfica, la película encuentra un cierto encanto en sus impericias. Es, acaso a su pesar, un gran documento sobre la sociedad uruguaya a comienzos de los años 80, aún viviendo en dictadura. También resulta un extraño catálogo de postales de la ciudad, algo que la película consigue por esa particular decisión de filmar todo en planos generales, con la inmensidad del paisaje montevideano tragándose a los personajes, que quedan resumidos como pequeñas formas a las que escuchamos hablar pero que nunca podemos ver en foco o en planos más cortos. La otra representante uruguaya fue un objeto aún más raro, aunque con bastante tela para cortar. Los dejamos con Ramiro Sonzini, el espectador más entusiasmado con Argie:

El protagonista, interpretado por el propio director de la película, Jorge Blanco, uruguayo de nacimiento, es Pablo, un exiliado político argentino que en plena guerra de Malvinas y en Londres ha decidido llevar él solo la guerra a territorio enemigo, “confiscando bienes y personas”, empezando por una stripper que encuentra en un pub de mala muerte y a la que sigue hasta su casa y decide violar. En esta primera escena se define el tono de la película: él, grandote, panzón, de pelo y barba larga (sobreactuando el look de revolucionario rioplatense), se abalanza sobre ella con poca convicción; ella, con finísima ironía, la pregunta si no prefiere violarla en su cama que es más confortable. Entran a la casa. Él se limpia los zapatos en la alfombra, ella ríe. Luego le propone tomar un baño: él se lava sentado en la bañera y, finalmente, “conquista a su víctima”. A partir de aquí, la película sigue el accidentado derrotero de la pareja. Cuanto más se involucra Pablo en la vida de Sandra, más la perjudica: ella pierde la casa, el trabajo, y terminan durmiendo bajo un puente. En paralelo vemos y oímos el desarrollo de la guerra, que se filtra por la radio y la tele (omnipresente en la calle, en los bares, en las casas de todos los ingleses), pero también en los diálogos entre Pablo y Sandra, que hablan de su propia relación como una guerra sin cuartel.

Lo singular de la película es que, estando tan pegada a la coyuntura histórica que representa, no se somete al deber moralista de exponer su tema de manera grave y didáctica. Por el contrario, elige el ímpetu y la vitalidad, la espontaneidad y el humor, y ante todo, sostener la naturaleza contradictoria, ambigua, de la identidad de las personas frente a la Historia. Pablo es un farsante y un romántico (un Quijote en el exilio), y la película no intenta justificarlo ni perdonarlo, sino tensar ese frágil equilibrio desde la forma, dejando que las emociones surjan plenamente. Por eso las mejores escenas son aquellas en donde el tiempo le gana al mensaje y nos perdemos en mirarlos caminando sin rumbo por la playa de Brighton, o bailando tango en el pub o comiendo asadito en la terraza de una amiga que los dejó pasar unos días en su casa. La película demuestra su voluntad de sostener el placer de cada momento a la vez que cuestiona políticamente su presente (no es una cosa o la otra, sino las dos al mismo tiempo).

En lugar de aspirar a una nitidez discursiva o a una coherencia retórica, apila niveles de representación unos sobre otros, que van comentándose, mofándose, contradiciéndose sin intentar clausurar la discusión. Mientras se desarrolla la historia de Sandra y Pablo, que encarnan satíricamente la guerra en el interior de la pareja, vemos en los medios de comunicación los discursos oficiales que luego constituirán la materia prima de la Historia, y el rodaje de una película sobre el terrorismo de Estado en América Latina, en la que Pablo y otros exiliados rioplatenses actúan de víctimas de presos políticos. Una sucesión de representaciones sobre representaciones, de versiones de versiones, que, cada tanto, son violentamente interrumpidas por la aparición de imágenes de archivo que recuerdan el pesado fuera de campo de esta excéntrica comedia. 

Dia 7

Último día de MADO. La película de clausura fue una copia en prístino 35mm de 30 segundos de amor, una extraordinaria comedia con Mirtha Legrand, dirigida por Luis Mottura. Antes de pasar al encuentro de Leonardo Bomfim con esta película (les adelantamos que le pareció tan grande como para considerarla una sus tres películas argentinas favoritas).

Sentada en el asiento trasero del coche, una mujer furiosa da órdenes al conductor para llegar más rápido a su casa. Es la primera imagen de 30 Segundos de Amor, que pronto será revisitada por una especie de reverso escandaloso: la mujer que se sienta junto a un conductor desconocido, en un paseo placentero hacia los bosques de Palermo. No vista, la imagen de esa habladuría confabulada por todos los miembros de una familia desencadenará la serie de accidentes que conducen la película de Luis Mottura hasta su glorioso desenlace: el coche gobernado por el beso entre los amantes, mientras escuchamos una cuenta regresiva, como si una bomba estuviera a punto de caer.
Si la bomba efectivamente cae en el horizonte gris de un matrimonio virtualmente infeliz (para la mujer), es necesario rememorar los escombros de lo que fue visto en la sesión de clausura del Mado, en una maravillosa copia en 35mm. Aparecen otros versos y reversos: la ausencia total de intimidad entre los prometidos se subraya mediante una larguísima conversación, de deriva íntima y desconcertante, entre desconocidos; el elogio de la improvisación en el desenlace amoroso resuelve aquello que había quedado en suspenso en una escena meticulosamente concebida (el beso frustrado en la silla del dentista). También irrumpen imágenes deliciosamente intrusas, un sueño aterrador y placentero al mismo tiempo, un relato inesperado entre el chantaje y la confesión, donde es posible imaginar a la radiante Mirtha Legrand en un pasado surrealista del cine (en una película que Jean Epstein realizó en los años veinte) y en un futuro románticamente perverso del cine (en un film que Alfred Hitchcock hará en los años cincuenta, en torno a un hombre obsesionado por una mujer encarnada en un retrato pintado).

Antes que la película de Mottura, Peña nos proyectó una rareza total. El gran misterio, película del padre de Olivier Assayas, de Jacques Remy, estaba en un estado de conservación calamitoso. Muchos diálogos eran inaudibles y faltaban escenas enteras, lo que hizo de la experiencia algo casi onírico: en síntesis, no se entendía nada. Eso no amedrentó a Peña, que igual quiso pasarla como una especie de advertencia lúdica sobre las desavenencias de la conservación. Esto hacemos nosotros, a esto nos enfrentamos todo el tiempo, dijo. Después de una buena cantidad de días frente a este tipo de materiales, estamos advertidos. Este es uno de los grandes méritos de MADO y de quienes lo llevan adelante: con la convicción de que el cine es una actividad placentera y movilizante, va creando un público informado, culto, que no solo desea descubrir un cine que desconoce, también está atento, preocupado, expectante, por el destino de las imágenes.

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Balance 2025 https://lavidautil.net/balance-2025/ https://lavidautil.net/balance-2025/#respond Sun, 21 Dec 2025 12:54:28 +0000 https://lavidautil.net/?p=14914 Miramos para atrás y vemos todas las cosas que hicimos... guau. Un balance del 2025 y algunos deseos para el año que viene.

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Hacer el balance de un año, de este o de cualquiera, tiene un componente caprichoso. ¿Quién es uno para hacer esa división del tiempo que implica decir hasta acá, a partir de allá? Esas líneas que trazamos en el aire se parecen a las que hace un niño cuando imagina, jugando a ser monarca, todos sus reinos. Mientras la naturaleza insiste en hacernos pensar el tiempo (viene el día, después la noche, viene el verano, después el otoño, el invierno y la primavera, y así), pensamos en el orden natural y en el social que nos ubica y nos desafía. No es que el primero de enero de 2026 seamos otros, o que el país vaya a cambiar radicalmente. En todo caso cada año el caos se acumula, y la sensación de tener un plan se escurre entre los dedos. En esta revista no tenemos ningún plan de acción, ni logramos ordenar prácticamente nada pero, aún así, parados frente al año que termina vemos para atrás, vemos que pasaron muchas cosas por nuestras manos y cabezas. El año en el que más sentimos que no podíamos controlar nada fue el año en el que más cosas hicimos juntos.

Enero empezó con Más allá del olvido (que en pocas semanas tendrá su segunda edición), la muestra de cine recuperado del Museo del Cine en la que Lucas Granero es parte del equipo de programación. Entre el MALBA y La Boca, con el 130 como conector, nos encontramos con muchas sorpresas no solo argentinas sino de varios puntos de Sudamérica. Hicimos una cobertura a mil manos en la que uno de nuestros colaboradores descubrió un pase de magia: la primera película de la muestra, El monumento a Cristóbal Colón (1921), estaba escondida en la primera escena de la última, Lucía (1966), como una idea sobre un año que termina y vuelve a empezar.

Durante todo el año hicimos funciones en el Cineclub Florida, uno de los secretos peor guardados de la Capital Federal. Una sala en el segundo piso de un edificio de oficinas en el microcentro donde la programación se anuncia sotto voce y el que llega, llega. Es una pequeña universidad, la universidad de la calle Florida, y en nuestro rol de integrantes más viejos (e incluso sin tener toda la constancia que nos hubiera gustado) creemos que pudimos darle un poco de espesor histórico a las noches del microcentro porteño. Les dejamos la lista de películas que pasamos.

El corazón de nuestro proyecto siempre es la revista en papel, y este año logramos completar el segundo número del dossier dedicado al cine argentino, esta vez dedicado al cine moderno. Una vez más, el acercamiento a las películas de la época fue diagonal, poco canónico, de manera que la historia se refracta en las páginas como en un prisma, disperso, contradictorio, difícil de encasillar. Lo que más nos gusta de hacer la revista es conocer gente nueva, entender su pensamiento y su escritura. Hicimos la presentación con una mesa de lujo: David Oubiña, Julia Rosenberg y Paula Wolkowicz. Quedó filmada y tuvo unos debates bastante interesantes.

También comenzamos el newsletter, un espacio en la web donde escribir de una manera más cercana en el tiempo y el espacio, así como también rescatar algunos textos de la revista en el pasado. Quisimos acompañarlos domingo de por medio pensando en un espacio donde invitar gente nueva y hacer algunos experimentos de escritura, incluídas algunas disputas gremiales. Esperamos que el año que viene podamos seguir pensando el presente a su propia velocidad. Acá pueden suscribirse.

Este año también anduvimos de viaje, organizando ciclos de Cine Argentino Clásico y Moderno en España. Ramiro estuvo con los amigos de la cooperativa Numax (que cumplen el sueño de tener un cine y una librería), la Filmoteca de Galicia, de Navarra y el Círculo de Bellas Artes. Lucía y Fernando Martín Peña viajaron a la Filmoteca de Catalunya con algunas copias en 16 mm bajo el brazo (y en la valija) y rescataron otras que tenían en las bóvedas para pensar el cine clásico.

También coeditamos con los amigos de Revista Taipei un libro que nos enorgullece de sobremanera, El lugar sin límites, de José Miccio. José nos acompaña desde nuestros primeros tiempos y para nosotros es una especie de guía en su manera de ver el cine pero principalmente por su escritura libre y rigurosa, cinéfila, melómana, ensayística, que siempre trata de perseguir lo esencial: el momento estético.

El otro centro neurálgico de este proyecto es la Semana Mundial de la Cinefilia, siempre en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Como la revista, es un punto de encuentro entre cinéfilos de todas partes, quienes quieran acercarse están invitados. Poco a poco la familia de la semana fue creciendo, y ahora es un evento que pensamos en conjunto con el Museo del Cine, el Cineclub Municipal y Fernando Martín Peña. Este año tuvimos la presencia de invitados de lujo: Enrique Bellande, Florencia Romano, Matías Piñeiro, Juanjo Gorasurreta, retrospectivas de Luis Saslavsky y Frank Borzage, Peña sin Cadenas, funciones durante toda la madrugada, la presentación XL del libro de Miccio. Fue una fiesta en el palacio cordobés.

También estuvimos trabajando a sol y sombra en Fuera de Campo, pensando en el aterrador presente de la cultura nacional. Fue un evento que aún estamos procesando, que se gestó al calor del descuido por parte del Instituto al Festival Internacional de Mar del Plata. La producción y la programación son colectivas, sin dinero de ningún lado, que nos hizo pensar en cosas mucho más concretas de las que usualmente pensamos y nos dio, creemos, otra perspectiva de acción colectiva, menos cercana a la de amistades de años y años y más cercanas a pensar, desde distintas posturas, en un objetivo común. Creemos que los efectos de esta experiencia necesariamente se verán en la escritura de esta revista, y en nuestros eventos colectivos. O eso esperamos.

Y por último, pero no menos importante, al que llegamos con el tanque de reserva y nos revitalizó: Breve Cielo, el ciclo de cine argentino moderno (¡todo en fílmico!), organizado con Peña y el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken. Un evento que nos dio una perspectiva distinta sobre la modernidad en el cine argentino a esa que habíamos pensado en el dossier, porque vino en primera instancia de un intercambio generacional (con la gente del museo y con Peña) y, por otro lado, un anclaje en las cuestiones más materiales del cine argentino: lo que hay, lo que se puede mostrar, lo que se ve.

Sin vanidad decimos: falta mucho. Sigue habiendo una dificultad esencial en el encuentro del cine argentino con su público. Hay que discutir hacia adentro si las películas hacen su parte, pero lo cierto es que mientras siga este gobierno el trabajo lo tenemos que hacer nosotros. La situación produce sentimientos contradictorios. Todo el esfuerzo que hacemos en actividades que en realidad le corresponden o le han correspondido a entes estatales nos pone en una situación incómoda. ¿Mitigamos el malestar y eso nos aleja de una protesta contundente por lo que nos corresponde? ¿Le damos la razón a las voces que proclaman que siempre la iniciativa privada es mejor, más eficaz, más desinteresada? Probablemente ni una cosa ni la otra. Tenemos una relación virtuosa con algunas instituciones como el Cineclub Municipal y el Museo del Cine, con ellas creamos una comunidad. Las comunidades que se arman alrededor del cine tienen algo que no es ni privado ni público: es algo que está en el medio, que junta lo mejor de ambos mundos. Esperamos (o prometemos) intentar seguir estando del lado virtuoso de ese vínculo, creando espacios seguros, inteligentes, de pensamiento colectivo frente a una realidad muy agresiva sin dejar la realidad en la puerta del cine. Tenemos suerte: todas estas cosas, una a una, con todas las personas que participaron en ellas, nos mantuvieron más cerca de la cordura y con un grado de felicidad estable poco común para la época. No sabemos si será más fácil o más tranquilo el año que viene (probablemente no) pero nuestro deseo es que estemos un poco más juntos. Si nos necesitan acá nos tienen.

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Balance 2025 – Indice de textos https://lavidautil.net/balance-2025-antologia-de-textos/ https://lavidautil.net/balance-2025-antologia-de-textos/#respond Sun, 21 Dec 2025 11:52:22 +0000 https://lavidautil.net/?p=14918 Estos son todos los textos que publicamos este año en La vida útil:

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Estos son todos los textos que publicamos este año en La vida útil:

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Breve cielo – Nuevo cine argentino de los 60 https://lavidautil.net/breve-cielo-nuevo-cine-argentino-de-los-60/ https://lavidautil.net/breve-cielo-nuevo-cine-argentino-de-los-60/#respond Sun, 16 Nov 2025 14:04:20 +0000 https://lavidautil.net/?p=14859 Programación completa de este ciclo que tendrá lugar del 4/12 al 7/12 en el Cineclub Municipal Hugo del Carril.

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“Desde 1957 una importante cantidad de cineastas emprendió una renovación estética y temática en la producción cinematográfica argentina, que empezó en el terreno del film corto y se prolongó al largometraje. Con el tiempo esa renovación pasó a ser conocida como la Generación del 60, aunque en rigor no fue un movimiento orgánico sino la suma de esfuerzos individuales, animados por una misma necesidad: la de recuperar una identidad cinematográfica que parecía perdida. Fue un cine que buscó evitar las convenciones, que se hizo en locaciones, que rescató los espacios urbanos con fines dramáticos, que se atrevió al riesgo y a la experimentación. Tuvo un registro tan amplio como las intenciones de sus múltiples representantes, desde la sátira costumbrista a la metáfora social, desde el retrato introspectivo e intimista al cine militante de agitación”. Paula Félix-Didier en Generaciones 60/90.

En cada función se proyectará un cortometraje antes de la película anunciada.

Jueves 4/12, 15:30 hs.

Alias Gardelito

(Alias Gardelito, Argentina, 1961, 16mm, 90’, AM13)

Dirección: Lautaro Murúa. Con Alberto Argibay, Walter Vidarte, Virginia Lago.
La Buenos Aires de Alias Gardelito parece una ciudad bombardeada, arrasada, y sus habitantes -como el protagonista Toribio y otros desamparados capturados realmente en la calle- circulan por ella tratando de encontrar despojos de los que alimentarse. Esa idea, la de vivir de las sobras de los demás, no es explícita en el libro original (de Bernardo Kordon) pero complementa a la perfección la personalidad de Toribio. Su triste mentor Piacini se ubica apenas un peldaño más arriba suyo en la escalera de los que están dispuestos a hacer cualquier cosa para salvarse. Y ahí hay otra desviación pertinente del film respecto del libro: la escalera de la delincuencia sigue hacia arriba, se ramifica exponencialmente en la burguesía y sigue subiendo hasta el sitio remoto del poder real, de ese jefe “de verdad” que Toribio nunca podrá conocer y que es el máximo beneficiario del sistema, el carroñero definitivo.

Jueves 4/12, 18:00 hs.

El negoción

(El negoción, Argentina, 1959, 16mm, 70’, AM18)

Dirección: Simón Feldman. Con Ubaldo Martínez, Luis Tasca.

El pueblo de Villa Caballete descubre las ventajas económicas de la comercialización del estiércol de caballo, corrompiendo a funcionarios y descubridores.

Jueves 4/12, 20:30 hs.

La terraza

(La terraza, Argentina, 1963, 35mm, 90’, AM18)

Dirección: Leopoldo Torre Nilsson. Con Graciela Borges, Leonardo Favio, Héctor Pellegrini.

Cuando Leopoldo Torre Nilsson estrenó La terraza en 1963 ya era un autor consagrado. Referente ineludible para la generación de cineastas surgida a comienzos de esa década fue, a su vez, impulsor y defensor de toda esa nueva producción independiente. Sin embargo, la obra de estos jóvenes –David Kohon, Rodolfo Kuhn y Lautaro Murúa, entre otros– en poco se parecía a sus films más celebrados, como Fin de fiesta o La casa del ángel. Con La terraza se produjo entonces una suerte de movimiento inverso, al ser Torre Nilsson quien se acercó deliberadamente a los films de esa generación. De ahí los ecos de ese universo joven cargado de turbulencias e incertidumbre; y esa inquietud similar por el destino de quienes deberán, por un lado, comenzar un recorrido propio en un país que no ofrece demasiadas seguridades –ni siquiera para estos jóvenes burgueses–, y por el otro enfrentarse a sus padres. A partir de su situación inicial, el encierro de unos jóvenes en la terraza de un edificio, el relato recorre con una insistencia magistral esa tensión que no es otra que la de la lucha entre generaciones. Andrés Levinson.

Jueves 4/12, 23:00 hs.

Los inconstantes

(Los inconstantes, Argentina, 1963, 35mm, 77’, AM13)

Dirección: Rodolfo Kuhn. Con Alberto Argibay, Héctor Pellegrini, Elsa Daniel.

Kuhn fue seguramente el cineasta que mejor interpretó la melancolía de la juventud argentina de los años sesenta y la de la costa atlántica en temporada baja; y esas dos melancolías haciéndose una sola. Viajó varias veces en un verano a Villa Gesell antes de filmar la película y descubrió que había una suerte de pequeña población que se quedaba en la playa hasta comienzos de abril con pocos gastos. «No he descubierto cómo son ellos mientras permanecen en Buenos Aires», dice Kuhn, «pero supongo que ganan su dinero como mecánicos o dependientes de tienda». En Gesell, limpian bares o cantan en boites a cambio de la comida y de un lugar dónde dormir. Persiguen alguna relación que dure solamente horas, parecen querer demostrar que ninguna convención ni ninguna costumbre establecida les importa. Buscó que algunos de sus conocidos de Gesell actuarán de sí mismos: dos de ellos sostienen una payada surrealista, totalmente improvisada, un juego de asociaciones libres que se parece a la escritura automática. Un personaje desaparece en el mar. En una entrevista, Kuhn insinuó que el recurrente «no te metás» en torno a ese aparente suicidio encarna una juventud argentina que se hunde poco a poco ante la indiferencia y la necesidad de que el tiempo pase sin más.

Viernes 5/12, 15:30 hs.

Tres veces Ana

(Tres veces Ana, Argentina, 1961, 35mm, 115’, AM18)

Dirección: David José Kohon. Con María Vaner, Luis Medina Castro, Alberto Argibay.

“Lo que nos unió en los 60 –recordó Kohon– fue la rebeldía. Rebeldía contra toda la hipocresía, pacatería y mediocridad”. En su cine esa rebelión se expresó con una obra mayor en tres partes, titulada Tres veces Ana. La primera (denominada La tierra) es sobre una pareja que entra en crisis ante el embarazo imprevisto de ella. La segunda (El aire) describe el encuentro de un joven con un grupo de personajes autodestructivos. En la tercera (La nube) un individuo retraído y solitario imagina una posible compañera en un rostro que adivina tras una ventana. En las tres hay una Ana protagónica, interpretada por la actriz María Vaner. El film supera toda forma de hipocresía en el tratamiento de las relaciones amorosas y lo hace con un vuelo poético hasta entonces inédito en el cine argentino. Fernando M. Peña

Viernes 5/12, 18:00 hs.

Circe

(Circe, Argentina, 1964, 35mm, 80’, AM18)

Dirección: Manuel Antin. Con Graciela Borges, Alberto Argibay, Walter Vidarte.

Basada en el cuento de Julio Cortázar, la película reinterpreta a la mítica hechicera de la Odisea, convirtiéndola en Delia, una joven introvertida de barrio interpretada por Graciela Borges. Dos de sus novios han muerto misteriosamente, rodeándola de rumores y misterio. Antin exploró profundamente al personaje y desplegó una gran inventiva formal.

Viernes 5/12, 20:30 hs.

Los inundados

(Los inundados, Argentina, 1962, 35mm, 87’, AM18)

Dirección: Fernando Birri. Con Pirucho Gómez, Lola Palombo, María Vera.

La historia de una familia de pocos recursos, habitantes del sur de la provincia de Santa Fe, que se ve forzada a mudarse a un vagón abandonado del ferrocarril hasta que bajen las aguas del río Salado. 

Viernes 5/12, 23:00 hs.

El encuentro

(El encuentro, Argentina, 1966, 35mm, 80’, AM18)

Dirección: Dino Minitti. Con Héctor Pellegrini, María Cristina Laurenz.

Un joven pueblerino, sencillo y trabajador, se casa con una muchacha que no se resigna a vivir en la pobreza y lo engañará con su jefe.

Sábado 6/12, 15:30 hs.

La herencia

(La herencia, Argentina, 1964, 35mm, 78’, AM18)

Dirección: Ricardo Alventosa. Con Juan Verdaguer, Nathán Pinzón, Marisa Grieben.

La herencia en cuestión es la que deja una tía a un eventual hijo de su sobrina. El testamento otorga un plazo para que la muchacha sea madre, lo que no splo altera la vida de ella sino también de su padre y, sobre todo, de su marido . Aunque esa situación específica es determinante y, por momentos, dramática, Alventosa no la desarrolla hasta la mitad del film. El resto lo dedica a la descripción, en tono mordaz, de los personajes y sus circunstancias: el lugar de trabajo, la relación tangencial con la política, los rituales sociales. Cada situación más o menos arquetípica tiene una o más derivaciones hacia zonas periféricas que Alventosa aborda desde una especie de irónica objetividad, como si sus personajes fueran cobayos cuyas extrañas conductas y absurdos ritos le parecen dignos de estudio. La herencia puede entenderse como un catálogo de conductas típicas -aunque no exclusivas- del porteño de medio pelo: la intolerancia, el egoísmo, la hipocresía cotidiana, la obsecuencia ante cualquier forma de poder, en el trabajo o en la familia, la ansiedad por salvarse a costa de todo.

Sábado 6/12, 18:00 hs.

La buena vida

(La buena vida, Argentina, 1966, 35mm, 85’, AM18)

Dirección: René Mugica. Con Fernanda Mistral, Zulma Faiad, José María Langlais.

Un modesto empleado consigue que su jefe le confíe una importante suma de dinero.

Sábado 6/12, 20:30 hs.

Pajarito Gómez (una vida feliz)

(Pajarito Gómez (una vida feliz), Argentina, 1965, 35mm, 83’, AM18)

Dirección: Rodolfo Kuhn. Con Héctor Pellegrini, María Cristina Laurenz.

Pajarito Gómez es un cantante de música popular impulsado por una empresa discográfica. La historia se centra en la vida de Pajarito fuera de los escenarios, cómo se construye su figura pública alimentando el mito del muchacho pobre, provinciano, que por su talento, y siendo al mismo tiempo buen hijo y buen ciudadano, alcanza la fama y la fortuna. Detrás de esta fachada, Pajarito es un hombre oscuro y desorientado, alcohólico, distanciado de su madre. Se trata de una exposición cruda y satírica de los medios de comunicación y su modo de representar (recortar, tergiversar o, llanamente, inventar) la realidad.

Sábado 6/12, 23:00 hs.

Tiro de gracia

(Tiro de gracia, Argentina, 1969, 35mm, 87’, AM18)

Dirección: Ricardo Becher. Con Sergio Mulet, Javier Martínez.

Becher había colaborado con Torre Nilsson y dirigido su primer largo en 1962 (Racconto, que quedó inédito), para después dedicarse a la publicidad. En 1969 presentó Tiro de gracia, mezcla de fantasía y retrato antropológico de una particular fauna urbana, suerte de versión vernácula de los beatniks. Una situación aparentemente policial, en la que el quejido de una guitarra eléctrica acompaña la llegada de un jeep, es el comienzo de un viaje impredecible que no cuenta con el sostén de ninguna convención tranquilizadora. Sus protagonistas son los bohemios habitués de un bar, “automarginados de todo” y a los pocos minutos el espectador se encuentra incorporado a ellos, a sus discusiones y códigos, a sus mujeres, a su absurdo. La personalidad turbulenta de uno de ellos, que el film prefiere, se expresa en la irrupción imprevista de escenas perturbadoras, que quizás sean recuerdos o quizás fantasías. El gran mérito de Becher fue lograr que la heterogeneidad de sus materiales no se diluya en la arbitrariedad sino que, muy por el contrario, se imponga como una poética. El protagonista y coautor Sergio Mulet, que en la vida real no sabía pasar desapercibido y se hizo una crispada fama de poeta maldito, tuvo un final a la altura de su leyenda: fue apuñalado por su novia en Transilvania. Fernando M. Peña.

Domingo 7/12, 15:30 hs.

Dar la cara

(Dar la cara, Argentina, 1962, 35mm, 111’, AM18)

Dirección: José Martínez Suárez. Con Leonardo Favio, Raúl Parini, Luis Medina Castro.

A través de tres personajes que se reintegran a la vida cotidiana tras terminar la conscripción, Viñas y Martínez Suárez construyeron un complejo entramado social en el que están representadas las tensiones universitarias, la decadencia del cine industrial y la venalidad del deporte profesional, además de buena parte de la vida cotidiana porteña de la época. El film sorprende por la precisión de su forma y su estructura, pero sorprende todavía más su vigencia, a cuarenta años de su realización. Hay una cifra récord de realizadores (o futuros realizadores) del cine argentino, tanto delante como detrás de la cámara.

Domingo 7/12, 18:00 hs.

Nosotros los monos

(Nosotros los monos, Argentina, 1971, 35mm, 75’, AM18)

Dirección: Edmund Valladares. Con Lautaro Murúa, Luis Medina Castro.

Valladares quiso un film que, desde su título, describiera el proceso de animalización que atraviesan quienes ingresan al mundo del boxeo profesional. No hay medias tintas en el tono de esa denuncia: el ring es el escenario de un espectáculo de grand guignol, una plataforma sobre la que dos hombres suben para despedazarse mientras una multitud los alienta. Un abundante material de archivo permite al realizador extraer la violencia en estado puro, desplazando la mirada usual sobre el combate. Lo que para la afición es una simple trompada, para el film es una boca destrozada, un chorro de sangre, una conmoción cerebral o un párpado que ya no volverá a abrirse.

Domingo 7/12, 20:30 hs.

The Players vs. Ángeles Caídos

(The Players vs. Ángeles Caídos, Argentina, 1969, 35mm, 84’, AM18)

Dirección: Alberto Fischerman, Néstor Paternostro, Raúl de la Torre, Ricardo Becher, Juan José Stagnaro. Con Luis Barrón, Leonor Galindo.

El “Grupo de los 5” experimentó con lo que nadie había experimentado. Alberto Fischerman era uno de ellos. Filmada en lo que quedaba de Lumiton, uno de los estudios donde floreció la industria cinematográfica argentina, The players vs. Ángeles caídos es un film que juega con retazos. Similar a un edificio reconstruido con escombros tras un bombardeo, el diseño de la película acumula viñetas de variadas atmósferas cinematográficas alrededor de una arquitectura simplísima: una lucha entre buenos y malos. Música, romance, acción, drama, todo converge en un escenario performático y casi abstracto alimentado por un ambiente de improvisación actoral y técnica. The players… tiene algo de líquido revelador, de sustancia corrosiva que hace brotar obsesiones y antojos, en su mayoría teñidos por la violencia. En el lugar histórico donde se filmó Los tres berretines, cuyos personajes viven atravesados por las pasiones populares argentinas, Fischerman propone romper todo esquema conocido a través de una pasional poética del berretín. Tomás Guarnaccia

Domingo 7/12, 23:00 hs.

… (Puntos suspensivos)

(… (Puntos suspensivos), Argentina, 1970, 35mm, 75’, AM18)

Dirección: Edgardo Cozarinksy. Con Jorge Álvarez, Roberto Villanueva.

La ópera prima de Cozarinsky sigue a un personaje de rostro anguloso (Álvarez) en sus encuentros y derivas por diversos espacios de Buenos Aires. Su libertad formal y su agudeza poética (y también política) lo ubican entre lo más importante realizado por el cine argentino del período, no obstante lo cual (o quizá por eso) nunca tuvo estreno comercial y hubo muy pocas copias, que luego se perdieron o quedaron en muy mal estado. El negativo original fue rescatado por la Fundación Cinemateca Argentina tras el cierre de los laboratorios en que se hallaba depositado. Cozarinsky lo trasladó a Francia y lo depositó en la Cinemateca Francesa. En 2011 el negativo fue importado temporalmente a Buenos Aires por Malba para la obtención de una copia nueva en 35mm, que fue dosificada por Alberto Acevedo y Walter Ríos, con supervisión de Cozarinsky. Esta recuperación fue producida por Fernando Martín Peña, con la colaboración del laboratorio Cinecolor.

El ciclo Breve cielo: Nuevo cine argentino de los 60 ¡en fílmico! está organizado por la revista La Vida Útil, el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, la Filmoteca Buenos Aires, el Cineclub Municipal Hugo del Carril y su Asociación de Amigos.

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Programación Completa – 6SMC https://lavidautil.net/sexta-semana-mundial-de-la-cinefilia-programacion-completa/ https://lavidautil.net/sexta-semana-mundial-de-la-cinefilia-programacion-completa/#respond Sun, 20 Apr 2025 21:25:08 +0000 https://lavidautil.net/?p=14265 Llega una nueva edición de la Semana Mundial de la Cinefilia. Cada año más feliz, más llena de películas, de programadores entusiasmados, de fe en el cine y en el mundo. Parece que mientras peor está el país mejor se pone la semana. Ojalá puedan venir a Córdoba, al Cineclub Hugo del Carril (nuestra casa) […]

La entrada Programación Completa – 6SMC se publicó primero en La vida útil.

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Llega una nueva edición de la Semana Mundial de la Cinefilia. Cada año más feliz, más llena de películas, de programadores entusiasmados, de fe en el cine y en el mundo. Parece que mientras peor está el país mejor se pone la semana. Ojalá puedan venir a Córdoba, al Cineclub Hugo del Carril (nuestra casa) y pasarse una semana (del 14 al 21 de mayo) compartiendo esta increíblemente ecléctica, alocada, placentera, desafiante programación. Estamos seguros de que no los dejará indiferentes.

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Las tardes de la Semana Mundial de la Cinefilia estarán marcadas por el romanticismo imperturbable de Frank Borzage, uno de los grandes nombres del cine clásico estadounidense. Con una filmografía de más de 100 películas —realizadas entre 1909 y 1958—, Borzage se adaptó a todas las transformaciones del medio: desde el cine mudo al sonoro, del blanco y negro al color, y de un estudio a otro, explorando diversos géneros con una constante: la búsqueda de resultados innovadores que resonaran con la sensibilidad de su época (en 1929, se convirtió en el primer director en ganar un Oscar por 7th Heaven). El amor como fuerza trascendente, capaz de superar cualquier adversidad, fue el eje central de su obra. Sus personajes, impulsados por una energía incontenible, se elevan por encima de sus conflictos, transformándose en seres capaces de lo extraordinario. Según el crítico Andrew Sarris, Borzage fue «un romántico sin concesiones, que nunca necesitó mundos de ensueño para suspender la incredulidad. Se sumergió en la pobreza y la opresión, en la era de Roosevelt y Hitler, el New Deal y el Nuevo Orden, para dotar a sus personajes de un aura singular. Lo logró no solo con una cámara fluida y un enfoque delicado, sino mediante una genuina preocupación por la vida interior de los amantes en medio de la adversidad». Esta edición de la Semana de la Cinefilia rinde homenaje al cineasta con una selección de sus obras maestras, representativas de su versatilidad en distintas etapas y géneros.


Adiós a las armas

(A Farewell to Arms, EE.UU., 1932, Digital, 80’, ATP)
Dirección: Frank Borzage. Con Helen Hayes, Gary Cooper.

Un conductor estadounidense de ambulancias y una enfermera inglesa se enamoran en Italia durante la Primera Guerra Mundial.

Fueros humanos

(Man’s Castle, EE.UU., 1933, Digital, 78’, AM18)
Dirección: Frank Borzage. Con Loretta Young, Spencer Tracy.

Colorido romance protagonizado por Spencer Tracy como un curtido residente de los barrios pobres de Nueva York. En su modesta morada acoge a una mujer sin hogar (Loretta Young). Cuando ella queda embarazada, él decide robar por ella y su hijo.

La historia se hace de noche

(History Is Made at Night, EE.UU., 1937, Digital, 100’, AM18)
Dirección: Frank Borzage. Con Jean Arthur, Charles Boyer.

Un maître de hotel conoce a una joven multimillonaria norteamericana y vive con ella una extraña aventura a bordo de un trasatlántico que va de París a Nueva York.

Siempre te he querido

(I’ve Always Loved You, EE.UU., 1946, Digital, 117’, AM18)
Dirección: Frank Borzage. Con Philip Dorn, Catherine McLeod.

Una hermosa y joven pianista se debate entre su arrogante maestro de piano y el amor de un joven granjero que la espera en casa.

Noche sin luna

(Moonrise, EE.UU., 1949, Digital, 90’, AM18)
Dirección: Frank Borzage. Con Dane Clark, Gail Russell.

Danny Hawkings, un niño que vive en un pueblo pequeño, es humillado y maltratado por los demás niños porque su padre fue ahorcado por haber asesinado al médico que dejó morir a su mujer.

Matt Farley es el mejor y más prolífico compositor de todos los tiempos. Ha lanzado más de 26.000 canciones bajo más de 80 seudónimos, entre ellos The Toilet Bowl Cleaners, The Very Nice Interesting Singer Man, Papa Razzi and The Photogs y The Hungry Food Band. Junto a su amigo Charles Roxburgh comenzó a hacer largometrajes sin presupuesto durante la universidad. Hoy, con más de 40 años, producen películas con presupuestos modestos de pocos miles de dólares, entre las que se encuentran éxitos de culto como Don’t Let the Riverbeast Get You! (2012) y Heard She Got Married (2021). Se especializan en comedias de terror, aunque con un énfasis mucho mayor en la comedia que en el terror. Todas se filman con un grupo recurrente de amigos no actores y efectos especiales que recuerdan a los de Roger Corman en los años 50. Local Legends (2012) y Local Legends: Bloodbath! (2024), que serán proyectadas en la Sexta Semana Mundial de la Cinefilia, conforman una saga autobiográfica que mezcla comedia, terror y musical, y que muestra quién es este artista, de dónde salió y cómo desarrolla su carrera. En los últimos tiempos ha tenido cierto reconocimiento (algunos afirman que es el artista vivo más inspirador de Estados Unidos) quizás porque con sus películas consigue algo muy difícil: crear su propio mundo sin salir nunca de la pequeña Manchester, New Hampshire.


Local Legends

(Local Legends, EE.UU., 2013, Digital, 74’, AM18)
Dirección: Matt Farley. Con Matt Farley, Elizabeth M. Peterson.

Las aventuras de Matt Farley mientras pasa unas semanas preparándose para un gran espectáculo cómico en Manchester, New Hampshire.

Local Legends: Bloodbath!

(Local Legends: Bloodbath!, EE.UU., 2024, Digital, 74’, AM18)
Dirección: Matt Farley. Con Matt Farley, Elizabeth M. Peterson.

El lado empresario de Matt Farley decide matar a todo aquel que se interponga en el camino de su lado artista.

Un buen diccionario del cine podría definir ese estado de ánimo que es la película de sábado a la medianoche con estas pocas palabras: una de Fernando Di Leo. O con un solo título: La mala ordina. Dos sicarios estadounidenses son enviados a Milán para eliminar al proxeneta de vuelo bajo interpretado por el gran Mario Adorf. Dos águilas para una mosca. ¿Por qué el derroche? ¿O es que, así como Pastoral se preguntaba si un perro es solo un perro, Di Leo se pregunta si es siempre mosca la mosca? En un tráiler al viejo estilo se estamparían contra la pantalla estas palabras: Vértigo, Brutalidad, Nihilismo. En una línea publicitaria podría figurar, asignada al crítico que corresponda: La secuencia de persecución más excitante que se haya filmado no está en Contacto en Francia ni en Bullit.

Quien sabe? es una de las grandes películas políticas de los años 60. Un western spaghetti pícaro, anarco y clasista situado en tiempos de la revolución mexicana y protagonizado por dos de los actores fundamentales de aquel tiempo agitado: Gian Maria Volontè, venido de Por un puñado de dólares y Por unos dólares más, y Lou Castel, protagonista de I pugni in tasca y emblema de la juventud contestataria en su vertiente oscura y más rockera. Si usted quiere conocer la película que inspiró a Fassbinder a convertirse en director de cine, esta es su oportunidad.


Dios perdona… ¡yo no!

(Quién sabe?, Italia, 1966, Digital, 115’, AM18)
Dirección: Damiano Damiani. Con Gian Maria Volontè, Lou Castel, Klaus Kinski.

La banda de El Chuncho asalta un tren y roba un cargamento de armas con la intención de vendérselas a los revolucionarios de El General. Después de ayudar a los forajidos, un pasajero norteamericano se une a ellos y participa en sus ataques contra el ejército mexicano. Entre El Chuncho y el gringo se establece una extraña amistad. 

Nuestro hombre de Milán

(La mala ordina, Italia, 1972, Digital, 95’, AM18)
Dirección: Fernando Di Leo. Con Mario Adorf, Henry Silva.

Dos sicarios son enviados desde Nueva York a Milán para cargarse a un delincuente de poca monta que se ha quedado con una importante partida de heroína, pero cuando llegan a Italia nada es lo que parece.

Cada edición de la Semana Mundial de la Cinefilia tiene su Selección Oficial, segmento central en el que cada uno de nuestros invitados participa con un programa doble armado especialmente para la ocasión y siguiendo una consigna específica que se modifica cada año. En esta ocasión, la premisa se titula “la calle y el palacio”. La alegoría política por excelencia para pensar las tensiones entre el poder institucional y el pueblo organizado manifestándose en el espacio público luchando por sus deseos. La consigna llega a nuestros invitados sin ningún tipo de explicación o guía de lectura. Cada uno podrá interpretarla con total libertad y ofrecerá como respuesta su selección de películas que —junto a los espectadores— iremos desentrañando. Este año nos acompañarán Juan José Gorasurreta, cineasta e histórico cineclubista que en los ochenta fundó el cineclub La Quimera, donde se han formado varias generaciones de cineastas de la ciudad de Córdoba; Florencia Romano, docente en la Universidad del Cine de Buenos Aires y crítica en diversos medios, entre ellos La Vida Útil; Matías Piñeiro, de los cineastas más curiosos y cinéfilos que ha dado el cine argentino contemporáneo, un favorito de la revista; y Enrique Bellande, otro de los cineastas más cinéfilos de nuestro país, también favorito de La Vida Útil y, además, el mejor distribuidor de libros del universo.

Selección de Juan José Gorasurreta

ORG

(ORG, Italia, 1979, Digital, 177’, AM18)
Dirección: Fernando Birri. Con Terence Hill, Lidija Juracik.

Inspirada por una vieja leyenda hindú, la película explora la compleja relación entre el espíritu, el cuerpo y la mente.

Selección de cortometrajes dirigidos por Alice Guy

(67’)

. El hada de los repollos (La Fee aux Choux, 1896, 59″)
. Ataque sorpresa en una casa al amanecer (Surprise d’une maison au petit jour, 1898, 52”)
. Cirugía de fin de siglo (Chirurgie fin de siècle, 1900, 2’39”)
. Matrona de primera clase (Sage-femme de première classe, 1902, 5’13”)
. Serpentina. Danza excéntrica (Danse Excentrique per Lina Esbrard, 1902, 1’41”)
. El gallo adiestrado (Le coq dressé de Cook et Rilly, 1905, 2’23”)
. La mujer con antojos (Madame a des envies, 1906, 5’10”)
. Las consecuencias del feminismo (Les résultats du feminisme, 1906, 7’54”)
. Una historia rodante (Une histoire roulante, 1906, 2’10”)
. La carrera de salchichas (Course a la saucisse, 1907, 4’56”)
. Nacimiento, vida y muerte de Cristo (La vie du Christ, 1906, 33’17”)

Selección de Matías Piñeiro

Carmen vuelve a casa

(Karumen kokyô ni kaeru, Japón, 1951, Digital, 86’, AM18)
Dirección: Keisuke Kinoshita. Con Hideko Takamine, Shûji Sano.

Carmen regresa de visita a su pueblo natal tras haberse mudado a Tokio, unos años atrás, en contra de los deseos de su padre. Convertida en una gran artista, una especie de celebridad, la gente del pueblo ignora a qué se dedica exactamente.

El Emperador de Roma

(L’imperatore di Roma, Italia, 1988, Digital, 90’, AM18)
Dirección: Nico D’Alessandria. Con Gerardo Sperandini, Nadia Haggi.

Un adicto a las drogas escapa de su miseria una noche reviviendo la fundación de Roma e imaginando que es el Emperador.

Selección de Florencia Romano

Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa

(Yamanaka Tokiwa: Ushiwakamaruto tokiwa gozen hahato kono monogatari, Japón, 2004, Digital, 100’, AM18)
Dirección: Sumiko Haneda. Con Michie Kita, Toyotake Rosetayu.

Transposición fotograma a fotograma del famoso pergamino japonés de 150 metros, que cuenta la historia de un hijo que intenta vengar la muerte de su madre, al celuloide.

Museum Hours

(Museum Hours, Austria/EE.UU., 2012, Digital, 107’, AM18)
Dirección: Jem Cohen. Con Mary Margaret O’Hara, Bobby Sommer.

El museo de Historia del Arte de Viena es el escenario de un relato de encuentros entre dos cincuentones solitarios. Se trata de un guardia del museo, Johann, y una mujer canadiense, Anne, que llega para cuidar de una prima en estado de coma. Esta proyección es posible gracias a la colaboración de Cinema Guild.

Buenos Aires I

(Buenos Aires I, Argentina, 1990, Digital, 27’, AM18)
Dirección: Rafael Filippelli. Con Juan Carlos Portantiero, Oscar Terán, Daniel Samoilovich.

Combinación libre de documental con ensayo y ficción para indagar por los subsuelos porteños.

Selección de Enrique Bellande

El salón de música

(Jalsaghar, India, 1958, Digital, 100’, AM18)
Dirección: Satyajit Ray. Con Chhabi Biswas, Gangapada Basu.

Principios del siglo XX. En un palacio de Bengala, un terrateniente, al oír la música de la fiesta que celebra su arrogante vecino con motivo de la iniciación de su hijo, recuerda el gran recital que organizó con motivo de la de su propio hijo, así como los importantes acontecimientos que sucedieron después en su vida.

El secuestrador

(El secuestrador, Argentina, 1958, 16mm, 75’, AM18)
Dirección: Leopoldo Torre Nilsson. Con María Vaner, Leonardo Favio.

Un grupo de personas que viven con lo mínimo indispensable en un barrio miserable tratan de sobrevivir en un mundo en el que parece no haber lugar para ellos. Con un tono crudo y realista, la historia retrata sus tragedias cotidianas, sus amores, sus luchas diarias y sus modos de subsistencia.

Más quel mundo

(Más quel mundo, 2004, 35mm, 12′, ATP)
Dirección: Lautaro Núñez de Arco.

Conocer a la chica de tus sueños puede acarrear dolorosas consecuencias.

¡Tenemos una gran sorpresa para compartirles! Una novedad editorial muy especial que tiene mucho que ver con José Miccio, nuestro querido invitado vitalicio, presidente honorífico y, sobre todo, gran amigo. También está conectada con esta magnífica película de Adolfo Aristarain que tendremos el privilegio de proyectar en 35 mm, gracias a la generosidad de Fernando Martín Peña. ¡Pronto les revelaremos todos los detalles!


La ley de la frontera

(La ley de la frontera, Argentina, 1995, 35mm, 115’, AM18)
Dirección: Adolfo Aristarain. Con Pere Ponce, Aitana Sánchez-Gijón.

Año 1900. En ambos lados de la frontera gallego-portuguesa nacen dos niños: João es portugués y está destinado a vestir hábitos; mientras que Xan es gallego y le espera trabajar duro como su padre. Veintitantos años después los dos huyen de sus respectivos destinos y sus vidas se reencuentran en la frontera, sucediéndoles numerosas aventuras.

¡Bienvenidxs a la trasnoche XXL de la Semana Mundial de la Cinefilia! Hemos armado un programa repleto de extrañas delicias para pasar la noche entera dentro del cine. Primer acto: una especie de remake catalana de Todos nos llamamos Alí o La angustia corroe el alma de Fassbinder, en clave de comedia-melodrama-musical. Segundo acto: un noir francés desobediente y nocturno, protagonizado por Catherine Deneuve y Bernadette Lafont como dos prostitutas que circulan por una París alucinada. Y, para el tercer y último acto, una secreta joya del bajo presupuesto estadounidense (producida por Roger Corman, faltaría más), una película con fugitivas, carreteras, robos de banco y todo aquello que solo el mejor cine de explotación puede entregarnos. Aseguramos que nadie se dormirá en las butacas.

Primera sesión: Reír, cantar, tal vez llorar (Marc Ferrer, España, 2024)

Segunda sesión: Zig Zig

(Zig Zig, Francia, 1975, Digital, 89’, AM18)
Dirección: László Szabó. Con Catherine Deneuve, Bernadette Lafont.

Marie y Pauline comparten el mismo apartamento, el mismo número en un cabaret de París, los mismos ingresos, pero una sórdida historia de secuestros pone en peligro su asociación.

Tercera sesión: Mujeres dinamita

(The Great Texas Dynamite Chase, EE.UU., 1976, Digital, 90’, AM16)
Dirección: Michael Pressman. Con Claudia Jennings, Tara Strohmeier.

Dos chicas sensuales roban un banco en Texas durante una borrachera.

La Cineteca Nacional de Chile está viviendo un gran momento y la consecuencia directa es la aparición en el panorama actual de muchas películas y cineastas de su pasado completamente desconocidas para la mayoría de los no chilenos del mundo. Parte de ese florecimiento tiene que ver con Marcelo Morales, gran cinéfilo que ahora dirige la institución. Marcelo nos visitará durante la semana y nos traerá tres programas con películas cortas y largas, consagradas y secretas, de algunos de los cineastas más importantes que ha dado Chile: Raúl Ruiz, Miguel Littin, Valeria Sarmiento, Marilú Mallet y Angelina Vázquez Ribeiro.

Abastecimiento

(Abastecimiento, Chile, 1973, Digital, 15’, AM18)
Dirección: Raúl Ruiz.

Mientras explora el desabastecimiento en Chile durante el gobierno de la Unidad Popular, Abastecimiento sigue la acción de un ministro, una dueña de casa burguesa y un grupo de la JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), creado para enfrentar la crisis.

Sotelo

(Sotelo, Chile, 1976, Digital, 15’, AM18)
Dirección: Raúl Ruiz. Con Raúl Sotomayor Sotelo.

Documental sobre el pintor chileno Raúl Sotomayor Sotelo.

Película sorpresa

(65’)

Amuhuelai-mi

(Amuhuelai-mi, Chile, 1972, Digital, 11’, AM18)
Dirección: Marilú Mallet.

El título significa en español «Ya no te irás». Se trata de un documental que muestra la inserción del pueblo mapuche en asentamientos urbanos, como Santiago. También se les muestra en sus territorios, cercanos a Temuco, y se reflejan las dificultades y malos tratos que padecen.

Un sueño como de colores

(Un sueño como de colores, Chile, 1973, Digital, 10’, AM18)
Dirección: Valeria Sarmiento.

Documental sobre un grupo de mujeres que trabajan haciendo streaptease.

Gracias a la vida (o la pequeña historia de una mujer maltratada)

(Gracias a la vida (o la pequeña historia de una mujer maltratada), Finlandia/Chile, 1980, Digital, 48’, AM18)
Dirección: Angelina Vázquez Riveiro. Con Carmen López, Eduardo Bravo, Riika Jeminem, Anita Mikkonen.

La historia de una refugiada chilena, marcada por la prisión y la tortura, ilustra la tragedia sufrida por las víctimas de la violencia en América Latina, durante los años de la dictadura.

El chacal de Nahueltoro

(El chacal de Nahueltoro, Chile, 1969, Digital, 88’, AM18)
Dirección: Miguel Littin. Con Nelson Villagra, Shenda Román.

Basado en un suceso real acaecido en la región sureña de Chillán en 1960, relata la historia de un campesino analfabeto que, en estado de embriaguez, asesinó a la mujer con quien mantenía relaciones y a sus cinco hijas.

En esta edición de la Semana Mundial de la Cinefilia descubriremos las películas de Luis Saslavsky, uno de los directores más originales del cine argentino. Con una carrera que abarcó desde los años 30 hasta los 60, Saslavsky —director, guionista y ocasional actor— navegó entre el melodrama, la comedia, el thriller psicológico y el cine noir con una mirada propia, marcada por un estilo barroco y una sensibilidad cercana al realismo poético francés. A través de cuatro películas, entre ellas Historia de una noche (1941) y Vidalita (1949), podremos apreciar su singularidad. Formado en la tradición europea pero enormemente influenciado por el cine de Hollywood, evitó los caminos del realismo costumbrista para explorar las grietas de la moral burguesa y los laberintos del deseo. Según las palabras de Fernando Martín Peña: «Saslavsky filmaba como un pintor meticuloso: cada encuadre era un juego de luces y sombras, cada diálogo una doble intención. Sus personajes, atrapados entre el deber y la transgresión, parecen salidos de una novela de Dostoievski adaptada al Río de la Plata». Este ciclo revela cómo un director supo crear desde el centro del sistema de estudios local un estilo personal donde convivían Hollywood y el tango, Sternberg y los dramas rurales. Copias en 35 y 16mm, cortesías del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y la Filmoteca Buenos Aires.

Historia de una noche

(Historia de una noche, Argentina, 1941, 35mm, 92’, AM18)
Dirección: Luis Saslavsky. Con Santiago Arrieta, Sabina Olmos.

Un hombre regresa a su pueblo después de un largo tiempo y se encuentra con su exnovia, ahora casada con un esposo en situación económica desesperada.

Ceniza al viento

(Ceniza al viento, Argentina, 1942, 16mm, 98’, AM18)
Dirección: Luis Saslavsky. Con Berta Singerman, Olinda Bozán.

Las noticias aparecidas en un periódico sirven de base a varias historias.

Vidalita

(Vidalita, Argentina, 1949, 16mm, 98’, AM18)
Dirección: Luis Saslavsky. Con Mirtha Legrand, Narciso Ibáñez Menta.

Vidalita es una joven sin familia cercana que pasa a ser acogida por un tío que vive en el campo. Sin embargo, su tío nunca la ha conocido y, además, cree que en vez de sobrina tiene un sobrino. Para poder cumplir con las expectativas de su tío y sobrevivir, decide hacerse pasar por un hombre.

El loco Serenata

(El loco Serenata, Argentina, 1939, 16mm, 80’, AM18)
Dirección: Luis Saslavsky. Con Pepe Arias, Alita Román.

La historia de un vagabundo violinista, un médico sinvergüenza, pistoleros y un amor imposible.

Durante los años 70 hubo en todo el mundo un movimiento desarticulado y furioso hacia un cine desbordado, hecho con sus propios medios y sus propias reglas. Este movimiento no fue alineado y, sin embargo, muchas de sus películas parecen hermanas, sobre todo las latinoamericanas. Mirando los movimientos inmediatamente anteriores (las nuevas olas y el cine militante), estas películas no siempre van contra ellas, pero siempre las reescriben en su propia ley: sin pacaterías y muy apoyadas en ideas nuevas sobre los viejos géneros para leer su presente. Recorremos tres casos de lo que podríamos llamar “internacional basurera”, en honor a su versión brasileña, la boca do lixo. Un musical prostibulario de Julio Ludueña en Argentina, un melodrama queer desfigurado hecho en París por el dominicano Jean-Louis Jorge y un thriller brasileño de burdel secreto. 

La civilización está haciendo masa y no deja oír

(La civilización está haciendo masa y no deja oír, Argentina, 1974, 35mm, 95’, AM18)
Dirección: Julio Ludueña. Con Irma Brandeman, Carlos Del Burgo.

Las prostitutas de una casa de citas, hartas de ser explotadas, deciden rebelarse en contra de sus proxenetas y hacen una huelga. 

Melodrama

(Mélodrame, Francia, 1976, Digital, 90’, AM18)
Dirección: Jean-Louis Jorge. Con Martine Simonet, Vincente Criado.

Inspirado en los romances en escena de Pola Negra y Rudolph Valentino, un actor muy narcisista se obsesiona con el personaje que tiene que interpretar, el de un gran amante.

A Rainha Diaba

(A Rainha Diaba, Brasil, 1974, Digital, 100’, AM18)
Dirección: Antonio Carlos da Fontoura. Con Milton Gonçalves, Odete Lara.

En el cuarto de atrás de un burdel, Rainha Diaba controla el tráfico de drogas de la ciudad con mano de hierro. Para evitar la detención de uno de sus compinches, decide crear un chivo expiatorio forjando un villano peligroso y para luego entregarlo a la policía. Pero no todo va según lo previsto.

Fernando Martín Peña se vuelve a desencadenar en esta edición de la SMC. Esta vez le pedimos una condición: que las películas sean en Cinemascope. ¿Cuáles son? Solo los que vegan tendrán la alegria sin fin de descubrirlas.

La entrada Programación Completa – 6SMC se publicó primero en La vida útil.

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