Comentarios en: Los ’80 #04 – Un asunto de circunstancias https://lavidautil.net/los-80-04-un-asunto-de-circunstancias/ Revista de cine Wed, 11 Sep 2019 17:23:39 +0000 hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.8 Por: Oscar Cuervo https://lavidautil.net/los-80-04-un-asunto-de-circunstancias/#comment-31249 Fri, 28 Oct 2016 19:46:56 +0000 http://las-pistas.com/?p=4932#comment-31249 La comparación de la producción cinematográfica con el teatro underground o con el rock de los 80 no puede omitir las muy diferentes condiciones de producción en cada ámbito. El movimiento del Parakultural, Cemento, la Organización negra se hacía de manera autogestiva y con dos mangos, algo en ese momento imposible para el cine.

La dinámica de producción del rock es también incomparable. Había incidido el crecimiento desde fines de los 60 de un movimiento artísticamente poderoso que nunca se interrumpió aunque tuvo dificultades durante la dictadura. Y paradójicamente la guerra de Malvinas ayudó a su masividad. Las nuevas bandas salieron con apoyo de esa estructura discográfica y de producción de recitales muy sólidos y la renovación de Virus, Sumo, los Abuelos, los Twist, los Visitantes, Sumo y Soda no se hizo contra esa estructura sino desde esa misma estructura.

El problema con el cine es que no hubo en principio condiciones objetivas para que surja un movimiento así. Lo que sobrevivía es la vieja estructura mastodóntica del cine industrial. Las excepciones que aparecieron (para mí la más importante es Juan como si nada hubiera sucedido, una de las mejores películas de toda la historia del cine, hecha en condiciones adversísimas) son singularidades que escapaban a la regla por motivos contingentes. Eso explica las de Jorge Acha, las de Agresti (la primera se hizo con latas robadas del noticiero de canal 11), Lo que vendrá, una película muy apoyada por el ENERC (entonces CERC), que no podía fundar una tendencia pero ayudó a mejorar los standards técnicos y evitar la retórica del cine industrial. Son condiciones productivas las que explican que estos logros contingentes no hicieran sistema. Aristarain es excepción porque su talento es estéticamente conservador y se desarrolló con un pie acá y otro en España. Favio volvió en el 93 porque ya era Favio. La renovación sistémica vino bien avanzada la década del 90, cuando la tecnología hizo posible filmar cine con otra estructura productiva (Perrone es el claro precursor de esto, que empezó con super 8 y vhs). Las producciones mastodónticas del 80 se hacían con un modelo productivo que no permitía riesgos económicos y solo los que en los márgenes extremos encontraron un poco de celuloide y mucho valor cívico y estético lograron algo. Una película como Juan como si nada hubiera sucedido logró una hazaña que creo que es irrepetible en materia artística y política, aún hoy. ¿Cuántas películas están filmando la historia en tiempo real, con riesgos de todo tipo, como lo hizo Juan en el 87-88?

En cuanto a la frase de Tabbia: «Esto no significa que no haya cineastas de valor, pero en la última década no ha surgido un cine nuevo. Deseo que los jóvenes que hoy se asoman al cine puedan traer algo inimaginable para nosotros», se podría aplicar al cine de los últimos años, que contó con apoyo estatal y no sufrió censura; la falta de novedad se puede predicar también al cine que se hace hoy. Se hacen buenas películas, hay excepciones, pero desde hace 15 años no surge nada nuevo ni aparece en las películas mayor huella de la actual dinámica sociopolítica. Una sociedad muy dinámica y con gran tensión social que no se ve en prácticamente ninguna película. Sería bueno ser tan severos con el cine argentino de hoy como con del de los 80.

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