Comentarios en: El club de debate de Las Pistas (03) – Hacksaw Ridge https://lavidautil.net/el-club-de-debate-de-las-pistas-03-hacksaw-ridge/ Revista de cine Tue, 03 Sep 2019 19:31:24 +0000 hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.6 Por: Oscar Cuervo https://lavidautil.net/el-club-de-debate-de-las-pistas-03-hacksaw-ridge/#comment-31269 Tue, 28 Feb 2017 06:05:50 +0000 http://las-pistas.com/?p=7331#comment-31269 Perdón que me meta, Lucía y Lucas. No es mi intención desmerecer la elegancia de sus prosas, pero hallo dificultades para que la película soporte las ideas que les atribuyen. No encuentro ningún rasgo celestial ni sagrado en Doss, (el que construye Gibson, no el real, del que no sé nada). Más que celestial me parece un zonzo obstinado. No es un «joven de su época» sino un zonzo quien cree que «llegado el conflicto bélico, no hay posibilidad de no presentarse a trabajar». Tiene que ver con la posición patriotera y fascista de Gibson y no con ningún deber celestial enrolarse en el ejército. ¿Qué tiene de celestial – cualquiera que sea el significado de esta palabra – enrolarse en un dispositivo de muerte para funcionar como reducidor de daños? Ni siquiera puedo ver en él algún rasgo religioso, a menos que entendamos que religión es aferrarse a un librito como si fuera un amuleto o sustituir el padre real -al que tiene ganas de matar- por otro ideal que no se emborracha ni le pega a las mujeres. Se trata más bien de pensamiento mágico y no de conexión con lo sagrado «si tengo la biblia y rezo a dios padre, nada malo me va a pasar». Creo que si esa es la puesta en escena de un milagro en el cine, deberìamos pensar qué hacemos con Bresson, Pasolini, Favio o los Dardenne. Si el psiquiatra militar quiere hacer caer a Doss en la trampa para demostrar que tiene alucinaciones auditivas, Gibson le hace caer en la trampa a un espectador ilustrado de que la fe es sadismo y pensamiento mágico.

En fin, creo que si no es de guerra, cosa que no importa tanto, tampoco hay nada religioso en esta película. Es oscurantismo sádico, lo que Gibson necesita para seguir torturando a sus personajes e invitarnos a gozar de esas impudicias. A los que les gusta el gore, no tengo ninguna objeción que hacerles. Gibson está desesperado por exhibir el desgarro de los cuerpos y su putrefacción abundante con goce insaciable. Pero da un poco de pena que se quiera hacer pasar estas alucinaciones fascistas, que reponen al Padre y a la Patria con toda la crueldad corporal a que eso habilita, como una expresión de religiosidad.
Saludos.

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